Un estudio longitudinal con más de 5 mil adultos sanos seguidos durante tres décadas reveló que el riesgo de infarto en los hombres comienza a incrementarse de forma significativa a partir de los 35 años, desafiando la idea de que esta enfermedad aparecen solo en la vejez.

El hallazgo coincide con datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, que define el infarto como una emergencia médica causada por la interrupción del flujo sanguíneo al corazón.

Qué es un infarto y por qué representa una emergencia

La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos explica que un infarto ocurre cuando una parte del músculo cardíaco muere debido a la reducción o interrupción crítica del flujo sanguíneo rico en oxígeno, generalmente por el bloqueo de una arteria coronaria. Esta condición requiere atención médica inmediata para evitar daños irreversibles o la muerte.

Los 35 años, punto de inflexión en el riesgo cardiovascular masculino

La investigación identificó que a partir de los 35 años las trayectorias de salud cardiovascular de hombres y mujeres comienzan a divergir. En los varones, las arterias muestran un desgaste más temprano, lo que incrementa el riesgo de enfermedad coronaria, principal causa de los infartos.

La autora principal del estudio, Alexa Freedman, epidemióloga de la Northwestern University, señaló: “Las enfermedades del corazón llevan décadas desarrollándose y los signos iniciales ya son visibles en adultos jóvenes”.

Diferencias de riesgo entre hombres y mujeres

El análisis mostró que los hombres alcanzan un riesgo cardiovascular del 5% alrededor de los 50 años y medio, mientras que las mujeres lo hacen cerca de los 57 años y medio.

En el caso específico de la enfermedad coronaria, los varones cruzan los umbrales de riesgo casi una década antes.

El estudio no halló diferencias significativas entre sexos en el riesgo de accidente cerebrovascular en las edades analizadas, aunque sí observó que la insuficiencia cardíaca presenta brechas más evidentes en etapas posteriores de la vida.

Prevención temprana: medidas clave desde la adultez joven

Los investigadores recomiendan que los hombres adopten la prevención cardiovascular desde los 30 a 35 años, con acciones concretas como monitoreo regular de la presión arterial y el colesterol, actividad física constante, alimentación equilibrada, evitar el tabaquismo y control del estrés.

De acuerdo con los autores, la detección y el control oportuno de los factores de riesgo pueden retrasar el desarrollo de la enfermedad coronaria y reducir la probabilidad de un infarto en etapas posteriores de la vida.

(Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación (GDA) , y contó con la revisión de la periodista y un editor.)