Dos nuevas investigaciones revelan que los pistachos son buenos para mantenernos en la línea. Según científicos de la Universidad del Este de Illinois, Estados Unidos, comerlos entre comidas ayuda a reducir el consumo de calorías y a comer menos. Además, si los pistachos tienen cáscara, el alimento tendrá un efecto psicológico que nos hará sentir que estamos llenos.

Los investigadores llevaron a cabo dos experimentos. En el primero participaron 140 estudiantes universitarios que fueron divididos en dos grupos: uno debía comer pistachos con cáscara durante sus clases y el otro pistachos sin cáscara.

A cada uno de los estudiantes se le dio un recipiente con su porción de pistachos antes de cada clase, la cual fue pesada antes de entregársela.

Cuando los estudiantes salieron de las clases, debían entregar sus recipientes y los investigadores llevaron un registro del peso total y la cantidad de calorías que los estudiantes habían consumido.

Los resultados mostraron que los del grupo de frutos con cáscara consumieron en total 125 calorías, mientras que el otro grupo comió 211 calorías, una diferencia de 41% menos calorías en el primer grupo.

Aunque es obvio que pelar un pistacho mantuvo ocupados a los estudiantes y, por lo tanto, comieron menos, los científicos afirman que hay otra explicación para este menor consumo de frutos secos.

Las cáscaras vacías, dicen, presentan una importante “clave visual” para el consumidor que le recuerda “todo” lo que ha consumido y por lo tanto lo hace comer menos.

Para prevenir enfermedades

Se sabe que el arándano es un alimento poderoso por su alto nivel de antioxidantes, los compuestos que se cree que pueden prevenir una variedad de enfermedades.

Pero ahora dos especies en particular, nativas de centro y Sudamérica, se han ganado el título de “superfrutas” por el extraordinario nivel de compuestos antioxidantes y su potencial beneficio para la salud.

Tal como descubrieron los investigadores del Jardín Botánico de Nueva York y el Colegio Lehman del Bronx, en Estados Unidos, son dos especies de arándanos azules (blueberries) de Centro y Sudamérica que contienen una cantidad dos a cuatro veces más grande de antioxidantes que los arándanos azules (blueberries) de Norteamérica (que hasta ahora se pensaba que eran los más poderosos).

Se trata de las especies Cavendishia grandifolia y Anthopterus wardii, afirman los científicos en Journal of Agricultural and Food Chemistry (Revista de Química Agrícola y de Alimentos).

Una al día

Todos hemos escuchado el dicho: comer a diario una manzana ayuda a la gente a estar sana, pero ahora un estudio lo ha comprobado científicamente.

Los investigadores de la Universidad del Estado de Florida, en Estados Unidos, encontraron que las manzanas realmente son frutos “milagrosos” y no sólo por su alto contenido de fibra.

Los científicos encontraron que la pectina y los polifenoles que contienen las manzanas ayudan a proteger la salud cardiovascular, reduciendo los niveles del llamado colesterol malo y de otros compuestos dañinos en la sangre.

Además, el consumo de estas frutas ayuda a bajar de peso, informaron los científicos durante una reunión de la Federación de Sociedades Estadounidenses de Biología Experimental, celebrada en Washington. (Fuente: BBC/Salud)