Quienes tienen hijos en la escuela esperan con ansias las vacaciones para soltar un poco el estrés y la agotadora rutina como el ajoro en las mañanas, llevarlos a tiempo a la escuela y luego coger el tapón para llegar al trabajo.

Aunque se liberan de lo anterior, está la otra parte: los nenes se quedan en casa y, ¡vacían la nevera! Tenemos una alternativa efectiva que puede ayudar: el “batch cooking”.

Parece un término o moda nueva, sin embargo, recuerdo muy bien cuando mami lo hacía. Significa cocinar una vez y comer muchas veces.

Esta técnica te permite asegurarte de limitar gastos extraordinarios en comida y de que tus hijos se alimenten de forma saludable. Solo le dedicas varias horas de un día para preparar la base del menú semanal, y requiere 5 minutos para calentar y consumir.

Rosa García, chef y propietaria de Criolite
Rosa García, chef y propietaria de Criolite (Suministrada)

Al principio puede parecer un método algo complicado, pero te aseguro que, una vez lo pongas en práctica, verás lo fácil que es y los beneficios que ofrece:

  • Gastas menos, pues evitas comprar diariamente y los altos costos de entrega.
  • Aseguras que tus hijos tengan una alimentación balanceada.
  • Tienes la certeza de que siempre hay comida disponible para ellos.
  • Al planificar el menú y tener la comida lista, evitas estrés.

Ahora bien, debes planificar el menú. Si no tienes musa, ¡busca en internet! Hay miles de ejemplos fáciles, rápidos y saludables para preparar el menú de la semana. Otra ventaja es que tienes la oportunidad de complacer todos los gustos de la familia y, por supuesto, los tuyos.

  • Escribe el menú para cada uno de los días.
  • Haces la lista de compra antes de llegar al supermercado.
  • Revisa qué equipo de cocina tienes y cómo vas a cocinar: estufa, microondas, horno, “stir fryer”.

Lo ideal es guardar las comidas en porciones tipo “meal prep” con la cantidad que entiendas que cada uno consume. Puedes colocar el nombre a cada envase, así te aseguras de que no se desperdicie comida. Algunas alternativas pueden ser:

Desayunos

  • Avena: mezclas con yogur, leche, mantequilla de maní, canela en polvo, extracto de vainilla, azúcar de coco, sirves en envases individuales, guardas en nevera. Al momento de comer la calientan en microondas, le añaden las frutas que más les gusten.
  • Huevos: puedes hervirlos y guardar en nevera hasta 7 días. Otra opción es hacer tortillas o revoltillos y guardas en envases porcionados. Si añades unas tostadas con queso, es un desayuno balanceado.
  • Sándwiches: Se pueden hacer y guardar individuales con papel toalla y wrap plástico para que el pan no se reseque. ¡Solo calienta y listo!

Almuerzos y cenas

  • Arroz blanco: ¡muy versátil! Hazlo blanco, mezclado con cilantrillo, queso parmesano y tomates. Otra opción es salsa soya, vegetales mixtos y cebollines. Las pastas son otra excelente alternativa. Las hierves con un poco de sal, el aceite se añade luego de enfriar.
  • Proteínas: pollo y pavo al vapor o carne molida, pueden añadirle salsa BBQ, salsa marinara, salsa agridulce (mostaza, miel y aceite).

Haces las combinaciones que más te gusten en tu hogar. Recuerda que 80% es planificación y 20% es de ejecución. Importante resaltar, en esta época de temperaturas altas lo recomendable es tener todas las comidas en nevera o congelador.

Exponerlas varias horas fuera de nevera pueden crear bacterias, provocando complicaciones digestivas y de salud.

Descansa estos meses sin la rutina de la escuela y que los chicos también tengan su espacio para relajarse. Es una época para disfrutar, compartir en familia y crear recuerdos.

La autora es fundadora y CEO de Criolite