Cuiden a los niños de los golpes de calor y la deshidratación
Un experto en pediatría comparte las 5 recomendaciones para prevenir algún contratiempo de salud en el verano.

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Con la llegada oficial del verano, aparecen decenas de eventos al aire libre, y aumenta la participación de niños en campamentos, deportes y actividades a la intemperie.
Pero esta temporada también viene acompañada de las altas temperaturas, por lo que un profesional de la salud hizo el llamado a prevenir los golpes de calor y la deshidratación en la población pediátrica.
El doctor Diego Sainz de la Peña, jefe del departamento de pediatría del Hospital Auxilio Pediátrico, destacó que, en momentos en que los expertos en meteorología reportan índices de calor que pueden sobrepasan los 100 grados, así como riesgos elevados de calor excesivo, los niños pueden deshidratarse con mayor facilidad, especialmente cuando permanecen activos por largos periodos, juegan bajo el sol o no toman líquidos con frecuencia.
“En los niños, la prevención es clave. No debemos esperar a que tengan sed para ofrecerles agua. La hidratación debe ser parte de la rutina diaria, especialmente antes, durante y después de actividades físicas o recreativas”, expresó el pediatra en un comunicado de prensa.
El galeno expuso que la hidratación “no depende únicamente del consumo de agua”, sino también de mantener una alimentación adecuada que integre frutas y alimentos con alto contenido de líquido, como melón, china, fresas, piña, pepino y otros alimentos frescos que ayuden a promover un balance .
Como parte de la orientación a las familias durante esta temporada, el experto en pediatría compartió cinco recomendaciones básicas para evitar los malos ratos con el calor:
- Ofrecer agua con frecuencia.
- Incluir alimentos ricos en agua.
- Evitar la exposición prolongada al sol.
- Promover descansos regulares.
- Estar atentos a señales de alerta.
Sainz de la Peña enfatizó que otros asuntos como el cansancio excesivo, mareos, dolor de cabeza, náuseas, piel muy caliente, debilidad o falta de energía pueden ser señales de deshidratación o golpe de calor.
De cara a percibir estos síntomas en un chico, se debe detener la actividad, llevar al niño a un lugar fresco e hidratarlo.
“Si los síntomas persisten, se debe buscar atención médica”, destacó.
El doctor precisó que para esta época de campamentos, juegos o actividades deportivas, es importante establecer pausas para descansar, refrescarse y tomar líquidos.
“Siempre que sea posible, se deben limitar las actividades al aire libre durante las horas de mayor calor y procurar espacios con sombra o ventilación. No se debe esperar a que el niño diga que tiene sed, especialmente si está jugando, haciendo deporte o, en esta época, participando en campamentos, debe hidratarse antes, durante y después de la actividad”, sostuvo.
“Los golpes de calor pueden ocurrir con rapidez si no se toman medidas preventivas. En los campamentos y actividades de verano, es importante que los adultos responsables establezcan pausas para hidratarse, observen el comportamiento de los niños y actúen de inmediato si nota algún síntoma preocupante”, insistió Sainz de la Peña.


