Vivimos en un país tropical y, como decimos en Puerto Rico, tenemos verano todo el año. Sin embargo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) nos advierte que este año El Niño nos trae temperaturas más altas de lo que estamos acostumbrados.

¿Qué es El Niño? Es un fenómeno climático natural que ocurre cada 2 a 7 años, cuando las aguas del océano Pacífico se calientan más de lo normal. Este fenómeno puede provocar temperaturas más altas y períodos más secos, aumentando el calor.

Los adultos mayores son uno de los grupos más vulnerables ante las altas temperaturas. Muchos pueden experimentar lo que se conoce como “deshidratación silenciosa”, ya que con la edad disminuye la sensación de sed. Esto dificulta que el cuerpo reconozca cuándo necesita líquidos, aumentando el riesgo de complicaciones de salud e incluso hospitalizaciones.

A lo anterior se le suma que también pierden el apetito, lo que aumenta el riesgo de no consumir suficientes nutrientes. Lo ideal es ofrecerles comidas nutritivas que aportan hidratación. Algunas alternativas para ellos pueden ser:

Agua con sandía y limón

En una licuadora, mezcla 6 onzas de sandía picada, 4 onzas de agua de coco sin azúcar y un limón recién exprimido. Sirve frío.

Ensalada de frutas

Mezcla 4 onzas de yogur “plain” con una cucharada de mantequilla de maní y encima coloca 4 onzas de papaya picada y ½ guineo maduro. El yogur contiene proteína; el maní, grasa saludable. La papaya y el guineo aportan enzimas para una mejor digestión.

Mousse de mangó

En una licuadora mezcla bien 4 onzas de mangó maduro congelado con 3 onzas de kéfir plain y una cucharadita de extracto de vainilla. El mangó aporta la fibra y el kéfir aporta proteína y grasa saludable, además de que es una fuente natural de probióticos.

Sopa fría de calabaza baja en sodio

En una olla con dos tazas de caldo de pollo bajo en sodio, cocina 4 tazas de calabaza picada, ajo, cebolla y jengibre en polvo, hasta que la calabaza esté cocida. Deja enfriar completamente y licúa con dos onzas de yogur o queso de cabra y zumo de limón hasta obtener una textura cremosa. Lleva a la nevera aproximadamente por dos horas. Sirve frío y decora con cilantro.

Señales de alerta

Los familiares y cuidadores desempeñan un papel crucial en la prevención. Es importante prestar atención a los medicamentos que toman, ya que pueden tener efectos diuréticos o alterar la percepción de sed.

Mantente atento al adulto mayor en todo momento, pendiente a estas señales que te deben alertar de que algo no anda bien:

  • mareo o confusión
  • debilidad o agotamiento
  • dolor de cabeza o boca seca
  • baja presión arterial
  • dificultad para respirar
  • orina oscura o menor frecuencia al orinar

Según especialistas en salud, la hidratación debe ser una práctica constante durante el día, especialmente si viven en hogares sin suficiente ventilación.

Consejos para familiares y cuidadores

Pequeñas acciones diarias pueden tener un gran impacto en el bienestar de nuestros viejos.

  1. Mantener la hidratación: darles agua constantemente y en pequeñas cantidades.
  2. Mantener agua visible y evita el olvido: es recomendable tenerla medida, de esta forma, se sabe cuánta agua tomó durante el día.
  3. Mantener espacios frescos y ventilados, muchos carecen de acondicionador de aire, en este caso, lo ideal es colocar los abanicos en áreas ventiladas.
  4. Ropa ligera: las telas frescas de colores claros permiten la evaporación del sudor.
  5. Baños: echar agua en la piel refresca, si el agua de la ducha sale muy caliente o si enfrentas días de racionamiento, una alternativa es llenar cubos en la mañana y tenerlos disponibles en el baño.
  6. Paños húmedos: una toalla húmeda y fresca en el cuello, muñecas o frente puede ofrecer alivio temporal.

(La autora es chef especializada en nutrición y fundadora y CEO de Criolite.)