El paracetamol, también conocido como acetaminofén y presente en marcas populares como Tylenol o Panadol, es uno de los medicamentos más utilizados en el mundo para aliviar el dolor y la fiebre sin necesidad de receta médica. Sin embargo, especialistas en salud alertan sobre un riesgo poco conocido: un consumo excesivo o inadecuado puede causar daño hepático grave.

Cómo afecta al hígado

Según el portal médico HPC, el riesgo no está en el medicamento per se, sino en cómo el cuerpo lo procesa. La mayor parte del paracetamol se metaboliza de forma segura en el hígado, pero un pequeño porcentaje se convierte en NAPQI, una sustancia tóxica que normalmente es neutralizada por el antioxidante glutatión.

El peligro surge cuando se superan las dosis recomendadas. En esos casos, las reservas de glutatión se agotan y el NAPQI se acumula, atacando directamente las células del hígado y pudiendo causar lesiones hepáticas agudas e incluso insuficiencia hepática en situaciones graves.

Mayor riesgo por combinaciones y medicamentos ocultos

El paracetamol está presente en más de 200 presentaciones farmacéuticas, incluidos productos para resfriado y combinaciones para dolor, lo que aumenta la posibilidad de ingerir varias dosis sin darse cuenta. Además, se absorbe rápidamente, alcanzando concentraciones máximas en sangre entre 30 y 60 minutos, facilitando que grandes cantidades se acumulen en poco tiempo.

Personas con problemas renales o diabetes deben extremar precauciones, ya que su uso también puede agravar estas condiciones.

Factores que aumentan el daño hepático

El consumo de alcohol es uno de los principales riesgos: activa enzimas que producen más NAPQI y reduce las reservas de glutatión, dejando al hígado vulnerable. Otros factores incluyen:

Uso prolongado del medicamento

Combinarlo con otros fármacos que contengan paracetamol

Enfermedades hepáticas preexistentes

Cómo usarlo de forma segura

El paracetamol sigue siendo seguro si se utiliza correctamente. Los especialistas recomiendan:

Respetar siempre las dosis indicadas

Evitar duplicar tratamientos con el mismo principio activo

Consultar con un médico ante cualquier duda sobre su uso

Aunque cotidiano y aparentemente inofensivo, el paracetamol puede convertirse en un riesgo silencioso si no se maneja con cuidado. Conocer sus efectos y respetar las dosis puede marcar la diferencia entre un alivio seguro y un daño irreversible al hígado.