Normalmente, las personas suelen lavarse las manos para eliminar bacterias y microorganismos que puedan estar acumulados en esta parte del cuerpo y así conseguir un aseo personal satisfactorio.

Esto suele hacerse después de salir del baño, antes de comer o al llegar de la calle. No obstante, el laboratorio Sacim, de España, puso a prueba diferentes métodos de secado para determinar cuál es mejor y así evitar la contaminación de las manos poco después del lavado.

Por medio de sus redes sociales, dicho centro científico puso a prueba dos formas de secado: la primera, con papel; la segunda, con un secador de manos. Para ello, tomaron un par de muestras que después cotejaron, y el resultado que obtuvieron fue bastante revelador.

¿Hay alguna forma mejor de secar las manos?

En la publicación que hicieron en Instagram, una persona perteneciente al laboratorio muestra, desde su punto de vista, cómo se lava las manos en un baño público. Primero, se aplica el jabón; luego, se enjuaga muy bien hasta eliminar cualquier residuo y, por último, pasa a la prueba definitiva.

En primer lugar, decide secarlas con papel sanitario que encontró en el lugar. Una vez hecho esto, posa la mano sobre un recipiente que después sella y marca con el nombre de “secado con papel”. Al culminar, repite el mismo procedimiento, pero esta vez elimina los residuos de agua con un secamanos eléctrico y vuelve a posar la palma sobre un recipiente sellado para mantener intacta la prueba.

Para finalizar, introduce los recipientes en lo que parece ser un refrigerador para incubar las muestras durante 48 horas. El detalle que impactó a los internautas que reaccionaron al video fue que, con base en el experimento realizado por el laboratorio, se encontró que en ambas muestras crecieron microbios, sin importar qué método de secado se hubiera utilizado.

“Los microorganismos están prácticamente en todas partes”, señalaron en la descripción del material audiovisual, que ya acumula cientos de vistas en las plataformas digitales. “Lavarnos las manos es fundamental, pero eso no significa que queden libres de microorganismos”, aseguraron.

“Lo mismo ocurre con el secado. Que utilicemos aire y no toquemos una superficie no significa que el aire esté libre de microorganismos”, señalaron acerca del secado automático. Con esto, demostraron que, aunque las personas utilicen diversos métodos para eliminar el agua residual de sus manos, estas siempre estarán expuestas a gérmenes.

Hallazgo

Con base en el mismo experimento, el laboratorio decidió no solo registrar las muestras de las manos, sino también tomar una muestra del aire que expulsa el secamanos cuando se enciende en un baño público.

Al igual que en el procedimiento anterior, incubaron la muestra durante 48 horas. Tras verificarla una vez cumplido ese lapso, se dieron cuenta de que el aire también contiene bacterias que se transfieren a las manos cuando estas se secan. Por lo tanto, incluso cuando no hay contacto con ninguna superficie, estos microbios pueden llegar hasta nuestro cuerpo de maneras impensadas.

Para finalizar la prueba, los investigadores concluyeron: “En este tipo de experimentos influyen muchos factores, por lo que el resultado puede variar dependiendo de las condiciones en las que se realice. Por eso, con este experimento no podemos decir que un método de secado sea mejor que el otro”, aseveraron.

¿Hay consenso entre la comunidad científica?

Otros investigadores, como Inés Moura, de la Universidad de Leeds, en el Reino Unido, junto con otros colaboradores, han señalado que estudios adelantados antes de que el mundo entrara en confinamiento por la pandemia de COVID-19 mostraban que el uso de papel era más efectivo que los secadores de aire para eliminar los microbios.

En su investigación, Moura encontró que secarse las manos con cualquier método sí reducía los virus acumulados en la piel de esta zona del cuerpo. No obstante, aclara que el secado con papel pudo ser más efectivo al momento de eliminar dichos residuos.

Sin embargo, esta no es una conclusión definitiva. Los investigadores afirman que continúan estudiando el tema con el fin de determinar cuáles son los mejores métodos para secarse correctamente las manos después de usar el baño, en especial los que se encuentran en sitios públicos. Además, recomiendan que las personas se laven y limpien constantemente para prevenir el crecimiento de microorganismos.