Un estudio de gran alcance y larga duración sugiere que un componente común de la dieta merece mayor atención: las bebidas azucaradas.

Los investigadores encontraron que las personas que consumían al menos una bebida endulzada con azúcar al día tenían un riesgo aproximadamente dos veces y media mayor de desarrollar cáncer de estómago en comparación con quienes casi nunca consumían este tipo de bebida.

Para llegar a esta conclusión, el equipo analizó información de dos grandes estudios de salud en curso dirigidos por investigadores de Harvard, que en conjunto incluyeron a más de 112,000 adultos. Se trata del Nurses’ Health Study, que comenzó a reclutar enfermeras en 1976, y el Health Professionals Follow-up Study, que comenzó a reclutar profesionales de la salud hombres en 1986.

En conjunto, estos estudios siguieron a los participantes durante varias décadas, recopilando información sobre su alimentación, hábitos de vida y estado de salud mediante cuestionarios enviados cada dos a cuatro años. El consumo de bebidas se registró a través de cuestionarios detallados sobre la dieta, en los que se preguntaba con qué frecuencia los participantes consumían determinadas bebidas.

Los participantes fueron divididos en cinco grupos según la frecuencia con la que consumían estas bebidas, desde quienes nunca las ingerían hasta quienes tomaban más de una porción al día. Los investigadores luego identificaron a las personas diagnosticadas con cáncer de estómago desde el cuestionario inicial hasta principios de la década de 2020, y verificaron cada caso mediante expedientes médicos y registros de cáncer.

Los resultados, publicados en la revista científica Gastro Hep Advances, mostraron que entre las personas que consumían al menos una bebida azucarada al día, el riesgo de cáncer de estómago era 2.45 veces mayor que entre quienes casi nunca las consumían.

En el caso de las mujeres que bebían esta cantidad diariamente, el riesgo era aproximadamente tres veces mayor en comparación con aquellas que rara vez consumían bebidas azucaradas.

Entre los hombres que ingerían la misma cantidad todos los días, el riesgo era aproximadamente dos veces mayor que entre quienes no las consumían.

Sin embargo, las personas que consumían bebidas azucaradas solo algunas veces al mes o a la semana no presentaron un aumento significativo en el riesgo. Según los resultados, era el consumo diario el que marcaba la diferencia.

Las bebidas dietéticas y otras bebidas endulzadas artificialmente tampoco mostraron una asociación significativa con el cáncer de estómago, aunque los científicos destacan que el conocimiento sobre los edulcorantes artificiales continúa evolucionando.

Los investigadores también analizaron la fructosa, el tipo de azúcar utilizado para endulzar estas bebidas. Las personas que consumían mayores cantidades de fructosa en general también presentaban tasas más elevadas de cáncer de estómago, especialmente entre las mujeres. Sin embargo, el estudio no pudo determinar si la fructosa por sí misma es la causa o si simplemente está asociada al consumo de refrescos y otras bebidas azucaradas.

Todavía no está claro cómo las bebidas azucaradas podrían contribuir al desarrollo del cáncer de estómago. No obstante, los investigadores plantean varias posibles explicaciones, entre ellas el aumento de peso, problemas relacionados con la insulina, cambios hormonales, inflamación, daño al ADN y alteraciones en la flora intestinal.

Es importante señalar que el estudio encontró una asociación entre el consumo diario de bebidas azucaradas y un mayor riesgo de cáncer de estómago, pero no demuestra que estas bebidas sean directamente la causa de la enfermedad.

(Nota traducida por inteligencia artificial.)