Los casos detectados en Estados Unidos de un hongo poco común capaz de causar infecciones graves en el cerebro aumentaron cuatro veces entre 2023 y 2025, según una investigación realizada por científicos de la Universidad de Washington y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).

El microorganismo, identificado como Cladophialophora bantiana, puede afectar el sistema nervioso central y provocar abscesos cerebrales, acumulaciones de pus que pueden poner en peligro la vida del paciente. De acuerdo con los datos citados en la investigación, la mortalidad asociada a estas infecciones puede alcanzar entre el 60% y el 70%, incluso cuando se administra tratamiento intensivo.

Los resultados fueron publicados en el Morbidity and Mortality Weekly Report, una publicación científica de los CDC. Aunque los investigadores documentaron el aumento de las detecciones, todavía no han determinado qué factores explican esta tendencia.

El hallazgo también destaca los desafíos que representa vigilar una infección poco frecuente, para la cual no existe un sistema federal específico de seguimiento en Estados Unidos, según el informe.

Cómo puede afectar al cerebro

Cladophialophora bantiana es un hongo que se encuentra entre los microorganismos capaces de provocar infecciones cerebrales. Se cree que puede ingresar al organismo por inhalación y, posteriormente, causar una infección que afecta principalmente el tejido cerebral.

Los abscesos que puede producir representan una complicación grave y requieren atención médica especializada. Debido a la severidad de estas infecciones, los investigadores destacan la importancia de que los profesionales de la salud reconozcan oportunamente los posibles casos.

Entre las alternativas terapéuticas que pueden considerarse figuran la extirpación quirúrgica del absceso y el uso de medicamentos antifúngicos. Sin embargo, el tratamiento depende de las características de cada paciente y no garantiza la recuperación.

Aunque las personas con sistemas inmunitarios debilitados pueden enfrentar riesgos particulares ante determinadas infecciones, los casos de este hongo también pueden presentarse en personas sin inmunodeficiencias conocidas.

¿Está relacionado con el cambio climático?

Una de las interrogantes que permanece abierta es qué provocó el incremento de las detecciones en Estados Unidos.

Entre las hipótesis que se han planteado figura la posibilidad de que el aumento de las temperaturas y otros cambios ambientales favorezcan la adaptación o distribución de ciertos hongos capaces de causar enfermedades en los seres humanos. No obstante, todavía no se ha establecido una relación directa entre el cambio climático y el aumento de los casos de Cladophialophora bantiana.

Los investigadores señalan la necesidad de fortalecer la vigilancia y el reconocimiento clínico de estas infecciones para comprender mejor su comportamiento y mejorar la respuesta médica.

Por tratarse de una enfermedad poco frecuente, los resultados no significan que exista un riesgo generalizado para la población. El aumento documentado, sin embargo, pone de relieve la importancia de continuar investigando este patógeno y las circunstancias que pueden favorecer las infecciones.