Hora de poner atención al calambre en las piernas y venas varicosas
Especialista pide no restar importancia a esta condición recurrente, pues pudiera tratarse de una enfermedad arterial.

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Esa sensación incómoda en las piernas combinada con ardor, prurito, hormigueo y contracción muscular se conoce como calambres en las piernas.
La gente asume esa condición como algo normal, pero cuidado: las piernas pueden estar hablando.
El cirujano vascular y torácico, Luis Farington, asegura que esa condición es tan recurrente que muchas veces se ve normal o se le resta importancia.
“Generalmente se atribuye al cansancio, al ejercicio, a la deshidratación o una supuesta falta de minerales y, ciertamente, puede tener causas diversas”, sostiene Farington, quien también es vicepresidente de la Sociedad Dominicana de Cirugía Vascular y la Asociación Dominicana de Pie Diabético.
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Sin embargo, aclara que puede tratarse de una enfermedad arterial causada por la acumulación progresiva de placa de grasa en las paredes arteriales.
“Este proceso estrecha u obstruye las arterias que llevan sangre hacia las extremidades. Cuando la persona está en reposo, la sangre puede ser suficiente para cubrir las necesidades musculares. Pero al subir escaleras o realizar ejercicio, el músculo demanda más oxígeno. Si las arterias están estrechas, esa necesidad no se satisface y aparecen dolor, cansancio, pesadez o calambres”, explica el especialista.
Faringthon, del Instituto Materno Infantil y Clínica Unión Médica de Santiago, agrega que entre las causas no deben descartarse las musculares, farmacológicas, neurológicas, metabólicas o venosas.
“La insuficiencia venosa, por ejemplo, puede acompañarse de pesadez, edema, sensación de cansancio y molestia en las piernas”, indica.
También refiere que la enfermedad venosa cardíaca (AVC) en venas varicosas causa hinchazón, picazón, dolor, entumecimiento y calambres nocturnos.
A su juicio, la clave es analizar las características del dolor, el momento de aparición del calambre, los factores que la desencadenan, los síntomas asociados y los hallazgos del examen físico realizado por un especialista vascular.
“En el caso de los calambres, los síntomas suelen ser más fáciles de identificar, pero siempre deben correlacionarse con la historia clínica y estudios de imagen”, subraya el médico especialista y maestro universitario.
Como consejo general dice: “No debemos normalizar la aparición de calambres, pues un episodio aislado puede no ser motivo de alarma, pero un calambre que aparece repetidamente al caminar y obliga a detenerse, o que surge de forma habitual en las noches, debe ser evaluado”.

