La inteligencia artificial puede responderle, pero no reemplazar a un médico
Así puede usarla sin poner en riesgo su salud.

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La inteligencia artificial puede responder preguntas sobre síntomas, exámenes o medicamentos en cuestión de segundos. Sin embargo, cuando se utiliza para buscar un diagnóstico, también puede cometer errores o interpretar la información sin el contexto suficiente.
Adrián Castillo, especialista en inteligencia artificial aplicada en la medicina de la clínica Mediglobal, parte de la red médica MediSmart, explica que el problema no es utilizar estas herramientas, sino pedirles que hagan una tarea que corresponde al profesional de salud.
“Ella (la IA) es un copiloto, pero la decisión final es médica”, resume el especialista.
Lo que debe saber:
- La IA no siempre tiene la razón: puede interpretar mal síntomas, exámenes o medicamentos si no se usa de forma correcta.
- No reemplaza una consulta médica: es una herramienta de apoyo, no quien toma las decisiones.
- Sus datos importan: elimine información personal antes de subir exámenes o documentos médicos a una plataforma de IA.
Antes de utilizar inteligencia artificial para consultar temas de salud, Castillo señala varios aspectos que deben tenerse claros.
1. Lo que la IA nunca puede hacer
Cada vez es más frecuente que las personas copien los resultados de un examen de sangre, una radiografía o una lista de síntomas en herramientas como Chat GPT, Gemini o Claude para intentar entender qué les ocurre o verificar si todo está en orden.
Castillo advierte que los resultados médicos no cuentan toda la historia de una persona. Los rangos que aparecen en los laboratorios son valores de referencia establecidos por los equipos de medición, pero no necesariamente representan el estado ideal de salud de cada paciente.
“Puede ser que tenga un hígado graso, por decir un ejemplo, con laboratorios normales”, explica.
Para determinarlo se necesita complementar la información con otros elementos, como estudios de imagen, antecedentes médicos, exploración física e historia clínica.
“El médico no ve estudios, el médico ve una persona integral”, señala.
Entonces, la IA puede analizar datos, pero no cuenta con criterio clínico para interpretar todo lo que ocurre detrás de un resultado.
2. La IA puede equivocarse aunque parezca segura
Aunque los modelos actuales interpretan textos e incluso imágenes médicas con bastante precisión, puede presentar alucinaciones, es decir, inventar información.
Uno de los ejemplos que más se observa en consulta, precisó Castillo, ocurre con los medicamentos.
Según explica, algunos nombres comerciales utilizados en Costa Rica no existen en otros países. Como consecuencia, la IA puede confundir un antibiótico con otro producto completamente distinto.
Por eso, el especialista insiste en que ninguna persona debería suspender medicamentos, cambiar tratamientos o tomar decisiones médicas únicamente basándose en una respuesta generada por inteligencia artificial.
3. La IA no tiene secreto profesional: cómo proteger su seguridad
Además de las respuestas incorrectas, existe un aspecto que muchas personas pasan por alto cuando copian exámenes médicos completos en una plataforma de inteligencia artificial: la privacidad.
“Nosotros tenemos un secreto profesional, la IA no tiene secreto profesional”, recuerda Castillo.
Por esta razón, recomienda eliminar nombres, números de identificación y cualquier otro dato personal antes de compartir documentos médicos, especialmente si contienen información sensible relacionada con salud mental, infecciones de transmisión sexual u otras condiciones privadas.
4. Así puede aprovechar la inteligencia artificial correctamente
Aunque advierte sobre sus limitaciones, Castillo considera que los beneficios de la IA son enormes cuando se utiliza correctamente.
Una de sus principales recomendaciones es convertir la IA en una herramienta de preconsulta médica.
Es decir, utilizarla para organizar la información que luego revisará el profesional de salud.
Entonces, puede ayudarle a:
- Ordenar cronológicamente cuándo comenzaron los síntomas.
- Detectar posibles interacciones entre medicamentos y alimentos.
- Identificar cuáles síntomas podrían representar una señal de alarma para consultar cuanto antes.
- Preparar preguntas para aprovechar mejor la cita médica.
“Entre más contexto usted le dé a la IA, mejor va a traer para una preconsulta clínica, pero también entre más contexto le des al médico, mejor te va a tratar”, concluyó el especialista.
5. La consulta médica sigue siendo insustituible
El especialista señala que incluso las herramientas más avanzadas tienen una limitación imposible de resolver: no pueden comprender completamente la dimensión humana de una consulta.
Cuenta que, en ocasiones, una conversación permite descubrir que detrás del cansancio, el insomnio o múltiples síntomas físicos existe un duelo reciente o una situación emocional que explica buena parte del problema.
Por eso insiste en que la inteligencia artificial organiza información, pero nunca reemplaza la escucha, la revisión física ni el juicio clínico.
“Siempre consultar con el médico porque es el que te va a ayudar a llegar a profundidad qué es lo que te está pasando”, detalló.
6. Un prompt para mejorar la consulta, no para reemplazarla
A partir de esta idea, Castillo compartió un prompt de preconsulta médica que permite utilizar la inteligencia artificial como un asistente para organizar información antes de visitar al médico.
El objetivo no es que la IA le dé un diagnóstico, sino ayudarle a ordenar síntomas, antecedentes, medicamentos y datos relevantes que puedan facilitar la conversación con el profesional de salud.
Recuerde: la inteligencia artificial puede acompañar el proceso, pero no sustituye la evaluación médica.

