Observar con atención lo que ocurre al momento de evacuar puede aportar pistas importantes sobre el estado de salud. Aunque ciertos cambios pueden tener causas benignas, algunos deben tomarse en serio, especialmente cuando se presentan de manera persistente.

Entre las señales que ameritan evaluación médica está la presencia de sangre en las heces, un síntoma que puede aparecer en personas con cáncer colorrectal, aunque no necesariamente significa que exista un tumor.

De acuerdo con El Diario NY, el cáncer colorrectal figura entre los tipos de cáncer más diagnosticados en Estados Unidos. La detección temprana, sin embargo, puede marcar una diferencia significativa en el pronóstico de los pacientes.

El aspecto de la sangre puede dar pistas

La sangre relacionada con un problema en el colon no siempre luce igual. Puede observarse de color rojo brillante, mezclada con las heces o adherida a su superficie. En otros casos, el sangrado puede provocar que las deposiciones se vean negras o considerablemente más oscuras.

El gastroenterólogo Rosario Ligresti, jefe de la División de Gastroenterología del Centro Médico de la Universidad de Hackensack, en Nueva Jersey, señaló, según El Diario NY, que la sangre en las heces se encuentra entre los síntomas más frecuentes del cáncer de colon, particularmente en pacientes de mayor edad.

La Sociedad Americana Contra el Cáncer también reconoce el sangrado rectal y la presencia de sangre en las deposiciones como posibles señales de cáncer colorrectal. A estas se suman otros cambios que no deberían pasar inadvertidos, como alteraciones persistentes en los hábitos intestinales, sensación de que el intestino no se vació por completo, dolor abdominal, fatiga y pérdida de peso sin una causa aparente.

No toda sangre al ir al baño proviene del colon

Encontrar sangre después de evacuar no significa automáticamente que exista cáncer. De hecho, hay diferencias que pueden ayudar a identificar de dónde podría proceder el sangrado.

Por ejemplo, cuando aparece sangre roja brillante principalmente en el papel higiénico o alrededor del ano, una explicación frecuente puede ser la presencia de hemorroides o una fisura anal. Ambas condiciones pueden provocar sangrado en la zona rectal sin que exista necesariamente un problema en el colon.

La situación merece mayor atención cuando la sangre aparece mezclada con las heces, se presenta de manera recurrente o las deposiciones adquieren una tonalidad negra o muy oscura. En estos casos, el sangrado podría tener un origen diferente dentro del aparato digestivo y debe ser evaluado por un profesional de la salud.

¿Qué relación existe entre los pólipos y el sangrado?

El cáncer colorrectal puede desarrollarse a partir de determinados pólipos, conocidos como adenomas, que con el paso del tiempo pueden experimentar cambios y convertirse en lesiones cancerosas.

Según explicó a El Diario NY el doctor Brooks Cash, gastroenterólogo de UTHealth Houston y Memorial Hermann, conforme estos pólipos precancerosos aumentan de tamaño y adquieren características más anormales, pueden necesitar un mayor suministro de sangre.

Los vasos sanguíneos que alimentan estas lesiones también pueden presentar anomalías, lo que aumenta la posibilidad de que se produzcan pequeños sangrados que eventualmente lleguen a las deposiciones.

Pero existe otro aspecto importante: el sangrado puede ser tan pequeño que no sea visible a simple vista.

Algunos pólipos o tumores pueden liberar cantidades mínimas de sangre que únicamente son detectables mediante pruebas específicas de materia fecal. Por esa razón, los exámenes de detección desempeñan un papel importante en la identificación temprana del cáncer colorrectal.

Ante la aparición repetida de sangre en las heces, cambios persistentes en el funcionamiento intestinal u otros síntomas inusuales, la recomendación es consultar con un profesional de la salud para determinar la causa. Un diagnóstico oportuno puede facilitar la detección de lesiones en etapas tempranas y ampliar las posibilidades de tratamiento.