Las duchas hacen parte de la rutina diaria de muchas personas, aunque algunos lo hacen por la noche. Incluso, ‘Medical News Today’ indica que la higiene personal puede proporcionar beneficios para la salud, como reducción de la hinchazón y alivio de dolores musculares. Sin embargo, algunos individuos optan por no bañarse.

“Algunos adultos que pasan más de tres o cuatro días entre duchas corren el riesgo de acumular manchas de piel oscuras y escamosas, especialmente en áreas grasas, y una acumulación de bacterias que pueden provocar infecciones fúngicas o bacterianas”, dice la patóloga LaFarra Young para un artículo del medio digital ‘Betches’.

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De acuerdo con la doctora, la Academia Estadounidense de Dermatología recomienda que las personas se bañen, por lo menos, dos veces a la semana. De esta forma, el sistema inmune podrá desarrollar un ambiente externo y evitar complicaciones en la salud.

“A partir de ese momento las bacterias aumentan y, aunque no suelen provocar infecciones, en una situación de higiene deficiente, puede ocurrir. La probabilidad es mayor cuando pasamos más días sin bañarnos. Además, el olor corporal surge relativamente pronto, a partir del segundo día”, añade el dermatólogo Javier Pedraz para un artículo del medio deportivo español ‘Diario AS’.

Sin embargo, esto podría variar según el tipo de piel y otros factores. La dermatóloga Fran Cook-Bolden explica que las personas que tienen eccema, piel sensible o seca, puede que no se bañen tan seguido para no irritar la piel.

Por otro lado, sugiere que las personas de piel grasa, que sudan mucho o son muy activas, deberían bañarse una vez al día, por lo menos. “Aunque esto podría ser demasiado para la persona promedio, ya que puede hacer que la piel pierda sus aceites protectores normales y altere el equilibrio protector de las bacterias ‘buenas’”, dice la doctora Cook-Bolden.

Además del mal olor y la acumulación de bacterias, no bañarse podría tener otras consecuencias en la piel y la salud. Un artículo de ‘Healthline’, revisado médicamente por la enfermera Carissa Stephens, indica que puede causar acné, empeorar afecciones como psoriasis, dermatitis y eccema.

Bañarse muy seguido también puede ser malo. De acuerdo con el artículo, puede causar picor, piel seca y escamosa y cabello seco y quebradizo.

“A las personas que sufren dermatitis atópica y tienen la piel sensible, les convienen las duchas cortas, con agua templada, y un jabón que no reseque la piel. Si son atópicos severos tendrán eccemas y con mayor motivo deben darse duchas cortas. Pero también hay que tener en cuenta la climatología: los climas fríos y secos pueden resecar la piel”, explica el dermatólogo Miguel Ángel Gorospe para el medio español.

Si debe saltarse una ducha, los expertos sugieren limpiar las zonas de la piel que son más propensas a la acumulación de bacterias y hongos. También, es necesario cambiarse la ropa. Si se baña muy seguido, debe hidratarse después para evitar resequedad.

Recuerde que la frecuencia de sus duchas depende de su tipo de piel y rutina diaria. Consulte con un especialista de la salud si presenta algún efecto secundario después de sus baños o por no hacerlo.