Aunque el café forma parte de la rutina diaria de millones de personas y su consumo moderado se ha relacionado con diversos beneficios para la salud, especialistas advierten que beber demasiada cafeína podría tener efectos negativos sobre la vida sexual, especialmente cuando se convierte en un hábito excesivo.

La advertencia surge de médicos consultados por medios especializados, quienes explican que el problema no es el café en sí, sino las altas cantidades de cafeína que algunas personas consumen a diario mediante varias tazas de café o bebidas energéticas.

¿Cómo influye la cafeína en la sexualidad?

Los expertos señalan que el exceso de cafeína puede alterar el equilibrio hormonal y aumentar los niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés. Esa combinación puede traducirse en una disminución del deseo sexual, dificultades para mantener una erección en algunos hombres y problemas para alcanzar la excitación o el orgasmo en ciertas personas.

Además, el consumo elevado también puede provocar ansiedad, nerviosismo e insomnio, factores que afectan directamente la calidad de la vida íntima.

¿Cuánto café se considera demasiado?

La recomendación médica para la mayoría de los adultos sanos es no superar 400 miligramos de cafeína al día, una cantidad equivalente aproximadamente a cuatro tazas de café filtrado. Sin embargo, la tolerancia varía entre cada persona y quienes padecen hipertensión, arritmias o trastornos de ansiedad pueden ser más sensibles a dosis menores.

Los especialistas también hacen una diferencia importante entre el café tradicional y las bebidas energéticas, ya que estas últimas suelen contener concentraciones mucho más altas de cafeína y otros estimulantes que incrementan el riesgo de efectos secundarios.

El consumo moderado sigue siendo la mejor opción

Pese a estas advertencias, la evidencia científica continúa indicando que tomar dos o tres tazas de café al día puede formar parte de un estilo de vida saludable e incluso asociarse con beneficios cardiovasculares y cognitivos. El riesgo aparece principalmente cuando el consumo es excesivo y comienza a afectar el sueño, el estado de ánimo y el funcionamiento del organismo.

Los médicos recomiendan prestar atención a señales como palpitaciones, irritabilidad, dificultad para dormir o ansiedad persistente, ya que podrían indicar que es momento de reducir la ingesta de cafeína.