La belleza de la pequeña Zoey Camille Santiago Rosado desde la arena de la playa Cueva de Vaca en Arecibo sobresalió entre 2,100 imágenes de niños, jóvenes y adultos con Síndrome Down que, igual que ella, buscaban un espacio en el trabajo audiovisual que anualmente presenta la Sociedad Nacional de Síndrome Down en las famosas pantallas gigantes en Times Square, Nueva York.

La niña puertorriqueña, de seis años, fue escogida en el grupo de 500 personas de distintas edades con este trastorno genético que brillarán desde ese importante escenario el próximo sábado, 18 de septiembre, a partir de las 9:30 am, hora del este de Estados Unidos. La transmisión del vídeo podrá verse en vivo a través del portal de la Sociedad Nacional de Síndrome Down en Facebook. Los participantes son residentes de Estados Unidos o sus territorios.

En el caso de Zoey Camille, actualmente reside en el estado Florida, no obstante, la familia mantiene la residencia en Arecibo, de donde salieron poco tiempo después del huracán María en el 2017.

Cynthia Rosado, madre de la menor, decidió enviar la fotografía de su hija reconociendo que es muy fotogénica. “Vamos a enviarla, por qué no”, pensó y pocas semanas después recibió el correo electrónico que le anunciaba la selección.

Gusta de la música, el baile y la cocina.
Gusta de la música, el baile y la cocina.

Zoey Camille, quien tiene su propia cuenta en Instagram, es una niña muy musical, talento que le llegó por herencia familiar, particularmente disfruta de los ritmos tradicionales. Igualmente disfruta del baile y de la cocina, gracias a la influencia del programa “Master Chef Junior”.

Ella, en su inocencia, no tiene conciencia de lo que ocurrirá en varios días, pero su madre ya cuenta los días para emprender viaje hacia Nueva York y poder presenciar el momento en que su hija aparezca en las pantallas gigantes de Times Square. “Esto quiero verlo allá”, afirmó.

Rosado contó que su embarazo fue de alto riesgo por razones de edad, sin embargo en ninguno de los exámenes de ultrasonido se reveló que la bebé tenía rasgos de Síndrome Down. Lamentó que al momento en que nació su hija el personal del médico le dejó saber el diagnóstico como si se tratara de una mala noticia, mientras que para ella lo único importante era que estuviera saludable.

“Ellos te reciben como si fuera una mala noticia”, dijo por vía telefónica. “No me dio miedo, no me dio pena. Yo misma me sorprendo al pensar hacer seis años, de la manera en que pensé. Lo que hicimos fue educarnos”, compartió.

Actualmente Zoey Camille cursa el primer grado en un grupo de educación especial, donde “ha aprendo muchísimo”. Precisamente, velando por que no se afectaran las terapias de la niña ni su educación, la familia decidió emigrar, pero cada seis a ocho semanas, regresan a que siguen viendo como su casa, Arecibo.