Que el campamento de verano no sea una pesadilla
Ten en cuenta estos puntos para evitar problemas y asegurar el disfrute de tus hijos.

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El verano está a la vuelta de la esquina. Para muchos cuidadores, eso significa que ya es hora de elegir el campamento ideal para sus niños o adolescentes.
Hay muchas opciones, pero elegir el correcto puede convertir el verano en una experiencia inolvidable, llena de momentos seguros, saludables, enriquecedores y muy divertidos.
Así que, antes de tomar una decisión, toma en consideración estos ocho puntos:
- Escúchalos
Lo primero que deberías hacer es hablar con tu hijo o hija para integrarlo en la decisión.
“Usualmente, los padres escogen y, a veces, las niñeces y juventudes son invisibilizadas”, indicó el trabajador social Larry Emil Alicea Rodríguez. “Ellos tienen derecho a opinar lo que quieren y no quieren”.
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- Considera su personalidad
Pregúntate, cuál es su personalidad y qué realmente le interesa: las artes, el deporte, la música, la naturaleza, la tecnología.
El campamento debe responder a esas necesidades, intereses, gustos y habilidades del menor.
“Que pueda desconectar y le saque provecho para su vida”, recomendó el catedrático auxiliar de la Escuela Graduada de Trabajo Social del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

- Evalúa el programa
Asegúrate de que el programa sea variado, que tenga diversas actividades, que fomente la convivencia y la integración, especialmente para los más tímidos.
Cuidado, “muchos lo que hacen es cobrar y se convierten en un cuido”, advirtió.
- Investiga su reputación
Busca referencias de la empresa y pregúntale a otros padres sobre sus experiencias. En ocasiones, los reviews te pueden guiar.
“Investiguen. Que sea una compañía reconocida porque, por generar dinero, cualquiera abre un chinchorro”, aconsejó.
- Prioriza la seguridad
Si ofrecen actividades de riesgo, como natación, asegúrate de que cuenten con el equipo de seguridad necesario.
“¿Hay salvavidas? ¿Cuántos? Que sean suficientes”, destacó el doctor.
La seguridad también incluye que haya el número idóneo de empleados para velar por cada participante.
“Que no sean 40 niños con un solo adulto”, puntualizó.

- Verifica el personal
Valida que todo el personal haya sometido el certificado de antecedentes penales o que la institución cumplió con la Ley 300 (1999) para la verificación del historial delictivo de toda persona que provea servicios a menores.
Además, cerciórate de que los empleados estén capacitados y, si corresponde, que tengan experiencia trabajando con menores con diversidad funcional.
- Evalúa los grupos mixtos
En ocasiones, los grupos conformados por niños de diferentes edades, aunque suelen fomentar aprendizajes sociales, son de preocupación para los cuidadores.
Sin embargo, “para mí, no es un issue, siempre y cuando las actividades sean adecuadas y propias para sus edades”, comentó.
La misma inquietud ocurre con los grupos mixtos por género.
No obstante, lo importante es que las actividades “sean equitativas y que no respondan a prejuicios”.
- Visita el lugar
Siempre es fundamental visitar las instalaciones y observar cada detalle.
En ese recorrido no olvides preguntar cómo será la comunicación con los familiares, así como los protocolos de emergencia y manejo de enfermedades.
- Mantén la comunicación
Una vez comiencen el campamento, el profesional resaltó la importancia de mantener una buena comunicación con tus hijos para que te cuenten todo lo que vivieron durante el día.
“Hay que estar en contacto con los niños en todo momento”, urgió.
Y a base de esa experiencia, podrás comenzar a planificar para el próximo verano.


