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El “challenge” de la diabetes en la juventud

Por Cesiach López Maldonado / Para Primera Hora 03/10/2019 |11:45 p.m.
Sin lugar a dudas, la necesidad de inyectarse insulina acarrea unos retos de adaptación también a nivel psicológico para ese joven. (Archivo)  
¿A qué se enfrenta un joven que padece de diabetes?

Ser diagnosticado con diabetes cambia la vida por completo, más aún cuando se trata de jóvenes, quienes están en pleno desarrollo físico, mental y social.  Pero ¿a qué se enfrenta un joven que padece de diabetes? ¿Cómo cambia su vida este diagnóstico? Te decimos cómo meterle mano a este nuevo “challenge”.

“A esa edad los jóvenes se sienten invencibles y cuando les diagnostican una condición como la diabetes que es para toda la vida, tiene un impacto emocional. Por eso es vital que los padres, amistades, maestra y todo su entorno estén pendientes para brindarles las herramientas y el apoyo necesario”, expresó la doctora Jessica Irizarry, epidemióloga de la División de Prevención y Control de Enfermedades Crónicas del Departamento de Salud (DS). 

Primeramente, el joven necesita educarse para entender qué es la diabetes y qué la ocasiona porque esta cambiará su estilo de vida de ahora en adelante.

“La diabetes se da porque ocurren niveles de glucosa en sangre muy elevados.  Esto responde a dos causas, primero porque el cuerpo no esté produciendo suficiente insulina por deficiencias en el páncreas o porque el cuerpo no puede utilizar efectivamente la insulina que está produciendo.  También puede ser una combinación de ambas”, explicó Irizarry.

Luego, es importante identificar qué tipo de diabetes tiene el paciente para poder hacer un plan que le ayude a controlar la condición y llevar a la par su desarrollo como cualquier joven.

“Los tipos de diabetes más comunes son la diabetes tipo 1 que se debe a una reacción inmunológica donde el cuerpo mismo comienza a atacar las células beta y deja de producir insulina, por lo que esta diabetes no se puede prevenir.  Mientras que la diabetes tipo 2 está directamente relacionada a estilos de vida como el sedentarismo, la pobre nutrición y la obesidad, por lo que se puede tomar acción para evitarla.  También existe la diabetes gestacional que se da solo a mujeres en estado de embarazo”, detalló la experta. 

En Puerto Rico, según la epidemióloga del Estado, no se tiene un sistema de vigilancia epidemiológico en edades pediátricas (0 a 19 años), pero hay un estimado de jóvenes y niños que padecen de diabetes gracias a las reclamaciones de servicios hechas a las aseguradoras.

“En el 2013, se reportaron 16,434 personas menores de 19 años que realizaron reclamación a las aseguradoras relacionadas a servicios para la diabetes.  El estudio no certificó qué tipo de diabetes porque la aseguradora no especifica. Pero, en jóvenes es más común la diabetes tipo 1”, indicó Irizarry.

Acepté el reto, ¿y ahora qué?

Según la epidemióloga, luego de diagnosticada la condición y su tipo, entonces comienza el proceso de adaptación a esta nueva realidad y los cambios que conlleva.  

“El diagnóstico comienza a cambiarte la vida desde el primer momento. Para un adulto resulta difícil el poder cambiar su estilo de vida, por lo que este primer paso es sumamente complejo para un menor”.

“Primero se empieza por los medicamentos orales. Pero, cuando es diabetes tipo 1 necesitas insulina, por lo que de la noche a la mañana el joven se inyectará entre tres y cuatro veces al día.  Esto implica una educación para entender este nuevo proceso y cómo manejarlo en su escuela, trabajo o el lugar que frecuenta”, expuso la doctora. 

Sin lugar a dudas, la necesidad de inyectarse insulina acarrea unos retos de adaptación también a nivel psicológico para ese joven.  Además de trabajar con el impacto físico de estarse inyectando varias veces al día, también deben adaptarse a nivel emocional, ya que existe mucha marginación y falta de comprensión para los pacientes de diabetes.

“El estigma que existe es una de las partes más difícil de esa adaptación.  Si el paciente está en la escuela o universidad va a tener que sacar de su tiempo para inyectarse la insulina. Esto puede traer prejuicio o 'bullying', ya que muchas veces comparan a los pacientes de diabetes con personas que se inyectan drogas y eso resulta difícil de trabajar.  Tenemos que fortalecer ese aspecto emocional y para eso es bien importante el rol de los padres, amistades y maestros”, comentó Irizarry, quien aseguró que los nuevos tratamientos de bombas de insulina están sirviendo de apoyo para que niños y jóvenes puedan adaptarse mejor a la condición.

De igual forma, el manejo del medicamento y la ingesta de comidas son otros de los retos para los pacientes pediátricos, sobre todo para los jóvenes que son más independientes y suelen estar más tiempo sin sus padres, pero necesitan seguir su tratamiento estén donde estén.

“Hay que entrar en un proceso de educación porque el paciente y sus padres tienen que aprender a calcular la cantidad de insulina que le administran dependiendo de los carbohidratos que consuma. Por eso es esencial que una vez diagnosticada la condición se haga un plan del manejo médico para las comidas y meriendas. También es importante que el adolescente sepa reconocer los síntomas de un bajón de azúcar o de un episodio de hipoglucemia para qué sepa qué hacer”, estableció la epidemióloga. 

¿Cómo puedo adaptar mis actividades y el jangueo a mi condición?

Una de las características de la etapa de la adolescencia es la necesidad del compartir social, las múltiples actividades a las que se suman y las energías intensas que tienen para entretenerse, cosa que no debe afectarse por la condición de la diabetes. Sin embargo, la doctora Irizarry establece que los pacientes diabéticos deben poner en primer lugar su salud para poder disfrutar de esta parte importante de su desarrollo social.

“Si le gustan los deportes o la actividad física no tiene que cohibirse de realizarlos, por el contrario, integrar actividad física le va a ayudar a regular niveles de glucosa.   Pero, hay que tomar en cuenta que la actividad física disminuye los niveles de glucosa en sangre, por lo que es importante monitorearse antes.  Si está bajito el nivel, debe consumir una merienda porque le podría dar un episodio de hipoglucemia”, explicó la epidemióloga del DS.

A su vez, aquellos jóvenes mayores de 18 años que ya se dan su cervecita o que salen a janguear con los panas, deben tener en cuenta de no abusar con las bebidas alcohólicas para mantenerse en control de su condición.

“Nuestra recomendación para los adultos, tengan condición de diabetes o no, es evitar el abuso de las bebidas alcohólicas.  En el caso de jóvenes de 18 años o más, estos suelen salir en una ocasión y abusan agudamente del consumo del alcohol.  Por eso establecemos que la mujer no debe consumir más de cuatro tragos en una misma ocasión y el varón debe limitarse a cinco tragos. También pueden alternar bebidas alcohólicas con agua”, dijo la doctora, quien fue enfática en que los pacientes diabéticos no deben fumar ni estar en ambientes donde haya fumadores, por los riesgos de la nicotina en su organismo.

“Se ha encontrado que la nicotina produce resistencia del cuerpo a la insulina y éste no la puede utilizar de manera efectiva. Por lo que ahí sí recomendamos abstenerse totalmente de utilizar cigarrillos o estar cerca de fumadores”, concluyó.

A nivel mundial…

El 90% de los pacientes que padece de diabetes tienen el tipo 2. 

La diabetes tipo 1 solo alcanza el 9%

Un 1% posee diabetes gestacional u otros tipos de diabetes que son más raros.

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