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La amabilidad: ¡es buena para la salud!

Por Primerahora.com 11/19/2015 |00:00 a.m.
La amabilidad ayuda a las personas a sobreponerse a la adicción al alcohol, entre otros beneficios. (Archivo)  
Varios expertos sostienen que comportarse de manera agradable hace a uno más feliz y hasta contribuye a una mejor salud física.

La regla de oro del comportamiento humano dicta que no les hagamos a otros lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Pero, más allá de no hacerle daño a nadie o de ayudar a los demás, se ha comprobado que ser amable es tan bueno para el que se comporta de manera agradable como para el que recibe la gentileza.

A continuación, según reportado por el portal de care2.com, te mencionamos siete maneras diferentes en que la cordialidad, la generosidad y la simpatía te beneficiarán a ti más que a nadie…

1.      La amabilidad fomenta una sensación general de bienestar. El Dr. Stephen Post, del Institute for Research on Unlimited Love (Instituto para la Investigación del Amor sin Límites) afirma que ser amable genera un efecto secundario que él denomina “el resplandor del que da”. Uno de los principales factores que contribuyen a reducir la depresión es el “cooperar con vecinos y comunidades”, según lo demostró un estudio llevado a cabo en Gran Bretaña y el cual fue publicado por el diario “Denver Post”. Y, por si lo dudas, compruébalo tú mismo. Ayuda a cualquiera en la calle, comparte tu comida con un vecino enfermo o necesitado o contribuye con alguna entidad sin fines de lucro con la que simpatices. ¡Verás lo bien que te sentirás!

2.      Ser amable ayuda a combatir el estrés. De hecho, existe un fuerte enlace entre gestos de generosidad realizados al azar y la reducción del estrés, según sostiene Lauren E. Miller, sobreviviente de cáncer de seno y autora del libro “Release the Stress Around Breast Cancer…” (“Reduce el estrés en torno al cáncer de mama”). Miller también afirma que ser agradecido es otro factor que entra en esta ecuación. “Cuando uno es agradecido y se comporta de manera agradable en su diario vivir, uno termina sintiéndose seguro y conectado con todo aquello que es bueno y honesto en el mundo. Y el resultado es una paz interior, una claridad de pensamiento… y un corazón lleno de amor”.

3.      La amabilidad fomenta la resiliencia emocional; o sea, nuestra capacidad para adaptarnos. Numerosos estudios han demostrado que realizar, recibir o, incluso, meramente ser testigo de actos de amabilidad aumenta la inmunidad del organismo, así como la producción de serotonina, un neurotransmisor que, según un artículo de la revista “Psychology Today”, regula el estado de ánimo en el cerebro. Más aún, ser amable puede hasta alimentar nuestro sentido de propósito y significado en la vida. Esto, a su vez, nos ayuda a enfrentar las dificultades de la vida y a salir airosos de las mismas.

4.      La amabilidad también ayuda a las personas a sobreponerse a la adicción al alcohol. De hecho, ofrecerse para ayudar a otros siempre se ha promovido como una forma muy importante de ayudar al adicto en su recuperación. “Cuando nos ofrecemos como voluntarios, no solo reciprocamos lo que hemos recibido, sino que nos ayudamos a nosotros mismos, fomentando nuestra autoestima”, según se ha expresado en el portal del Centro de Recuperación Promises. “Uno le importa a la gente que lo necesita y eso puede ser una poderosa motivación para hacer cambios positivos en la vida de uno”.

A su vez, realizar actos de generosidad y gentileza ayuda al adicto en su recuperación. “Muy a menudo, los adictos a las drogas y el alcohol son tratados como personas despreciables con poca o ninguna moral”, ha dicho el Dr. Michael Weiner. Pero, enfocarse en estas transgresiones “solo logra que el adicto se sienta peor sobre sí mismo”. De otra parte, la amabilidad y el cariño demostrados por los terapeutas, los familiares y amigos contribuyen enormemente a que la gente se recupere. “Por experiencia personal, yo sé que un poco de amabilidad y franqueza ayudan al paciente en su rehabilitación”, agregó Weiner quien, además de haber sido adicto, ha ayudado a cientos de pacientes a recuperarse de sus adicciones.

5.      ¿Quieres reducir las probabilidades de padecer de depresión, úlceras o enfermedad cardiaca? ¡Sé gentil y generoso con tus semejantes! Investigadores de la Universidad de Harvard hicieron un interesante experimento: le mostraron a un grupo de gente un documental sobre la labor caritativa que llevaba a cabo la Madre Teresa de Calcuta; a otro grupo de gente le mostraron un vídeo neutral. Entonces, documentaron la reacción física y mental de ambos grupos. El resultado fue que en los que vieron el filme sobre la Madre Teresa hubo un aumento en la producción de anticuerpos protectores. La conclusión fue que realizar actos de generosidad promueve el contacto social y reduce los sentimientos de depresión, hostilidad y aislamiento que pueden hacer que la gente coma compulsivamente o que desarrolle úlceras o enfermedad cardiaca.

6.      Ser amable ayuda a prolongar la vida. El ayudar a otros como voluntario está asociado con un retraso en la mortalidad de los adultos envejecientes, según un estudio de la Universidad de Stanford. De hecho, la gente que hacía trabajo de voluntario evidenció un 63% menos mortalidad que los que nunca ayudaban a nadie. Esa prolongación de la vida se le atribuye, en parte, a que los voluntarios suelen hacer más actividad física, tienen hábitos más saludables y suelen contar con numerosas redes de apoyo social tanto entre amigos como entre familiares. Por si fuera poco, un estudio realizado entre personas de edad avanzada que residían en hogares de vivienda asistencia demostró que ayudar a otros mejoraba la salud mental de los residentes porque promovía una actitud más positiva hacia el proceso de envejecimiento. También, promovía un sentido de conexión con sus semejantes y mejoraba su perspectiva de la vida, por lo que reducía la depresión y la mortalidad.

7.      Por último, para los que creen en ello, ser bondadoso y generoso con los demás genera un buen karma. Es cuestión de creer que la vida te retribuirá lo mismo que tú les hagas a tus semejantes: si eres cruel con otros, la vida será cruel contigo; si eres piadoso, amable y generoso, una y otra vez la vida se encargará de devolverte esos favores con creces. En fin, ser gentil, cooperador y caritativo –con humanos y animales por igual; es decir, con todo ser viviente– te hará sentir tanto amado como en paz contigo mismo. 

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