Dicen que, en materia de conquista, si esa persona que estás conociendo se inclina hacia ti, es una señal de interés,y que si desvía la mirada hacia tu boca mientras hablas, no cabe duda de que le atraes. ¿Será cierto?

Abundan los estudios que revelan cómo el lenguaje corporal nos gana a la hora de llevar un mensaje más allá de lo que verbalizamos. De hecho, “un 93 por ciento de la comunicación proviene de nuestro cuerpo”, revela Martiña Reyes, terapeuta master en neurolingüística, quien añade que “el arte de la seducción se usa desde antaño, desde la época de Cleopatra”.

Si bien el buen manejo del lenguaje corporal nos puede ayudar en asuntos de negocios y otras áreas, en definitiva, es la que concierne al corazón la que más atrae a muchos que desean tener éxito en las relaciones de pareja.

Para empezar, hay que deshacerse de la idea de que el lenguaje de la seducción radica en la belleza física. Más bien, será “en la habilidad para poder desarrollar empatía, de despertar interés”, añade Reyes, quien será una de las conferenciantes de la actividad Exotic Expo, a llevarse a cabo este fin de semana en el Centro de Convenciones de Puerto Rico.

Para explicar su punto, compara que “es como cuando ves un producto con un empaque que no es muy atractivo, pero que te llama un poco la atención. ¿Qué haces? Te acercas y posiblemente comienzas a leerlo y conocer un poco más”. Del mismo modo, más allá de que si eres o no agraciado o agraciada físicamente, habrá que trabajar en despertar interés en la persona que te interesa impresionar. ¿Cómo lograrlo? Esta encomienda tiene mucho qué ver “con el arte de mirar, el volumen de tu voz, la entonación, la postura, tus gestos faciales, el contacto visual, cómo sonríes, cómo despliegas emociones”. Estos “acompañan y refuerzan tu mensaje verbal”.

Cuida tus gestos

“El cuerpo no puede mentir”, enfatiza la también autora de Conquista tu grandeza, quien revela que “científicamente se ha demostrado que cuando la persona está muy entusiasmada, tiende a mover más las pestañas”.

Reyes alerta sobre cuán conscientes debemos ser con relación a la incongruencia entre el mensaje que se quiere dar y el que se envía. “Hay veces en que un hombre desea atraer a una mujer con una personalidad particular para que sea su compañera, pero se comporta de una manera que atrae a una muy diferente”.

En la meta por tener pareja, Reyes indica que “la sensualidad nada tiene que ver con la explotación sexual”, menciona, haciendo referencia a una forma de vestir muy insinuante o provocativa. “A veces, lo confunden con ser explícitamente sexual”, reitera, y expone que “a veces una mujer desea atraer a un tipo de hombre, pero se viste de manera que atrae al opuesto”. Y como anécdota, aunque más bien en el campo laboral, narra que “tengo un cliente al que le doy mentoría sobre el arte de cómo hablar en público y me contó que cuando en su empresa recibe para transacciones de negocio a una mujer con escote profundo, falda demasiado corta y mucho maquillaje, nunca hace negocios porque percibe que la envían para distraerlo y persuadirlo de ese modo. Le incomoda”.

Por otro lado, si bien debemos brillar por nuestra belleza interior, eso no quita que lucir arreglado es fundamental en vista de que “tu apariencia es un reflejo de cómo te sientes por dentro y de tu autoestima”.

¿Te ves desesperado?

La persona que muestra desesperación por tener una pareja, tanto a nivel de lenguaje verbal como corporal, usualmente comete los siguientes errores:

Físicamente, se aproxima demasiado a ti e invade tu espacio. 

Apenas te conoce,  comienza a preguntar si tienes pareja.

Sin tener la confianza suficiente, te habla de su vida íntima.

Quiere ir muy de prisa. A solo minutos de conocerte, te invita a almorzar o a cenar.

Prepárate para la conquista

Reyes menciona varios consejos para tener éxito en la búsqueda de pareja:

1         Si es necesario, reprográmate. Analiza qué cosas has hecho en el pasado que no te han dado resultado y evalúa por qué.

2          Quiérete. Aunque lo hayas escuchado 1,000 veces, si no lo pones en práctica, no sirve de mucho. “Cuando destilas amor, atraes porque es una energía de atracción”, menciona.

3         Confía en ti y ten en cuenta que se notará a través de tu postura, en la sonrisa, “cuando caminas, cuando mueves tu cuerpo”.

4         Sé tú mismo. Deja a un lado el plan de ser un personaje. Brilla con luz propia porque, a fin de cuentas, “no se trata de inundar un espacio con un perfume muy fuerte, sino con esa esencia que haga ver tu grandeza, que todo el mundo sienta que quiere estar al lado tuyo”.