Jóvenes atraidos por código de comunicación en el que todo se abrevia
Algunos adolescentes dedican más de siete horas al día a los medios electrónicos.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 15 años.
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¿Un alfabeto secreto de esta generación?
Es de conocimiento popular que el FBI, el Servicio Secreto, la Agencia Central de Inteligencia y los cuerpos militares tienen sus códigos de comunicación que sólo son entendidos por sus miembros. El propósito de éstos es que el enemigo no descubra de qué están hablando.
Esta generación de jóvenes también se ha inventado su propia jerga exclusiva, caracterizada por abreviaciones, símbolos e intercambios de unas letras por otras.
“El fenómeno de abreviar se da en los celulares (mensajes de texto) y también en los correos electrónicos. Son como unas reglas no escritas que están convirtiéndose en uso y costumbre a través de unos códigos de comunicación que son muy particulares de esta generación de adolescentes y preadolescentes, incluso, en adultos jóvenes y no tan jóvenes”, sostiene el Dr. Manuel Torres Márquez, catedrático de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metro, y sociólogo coordinador del Centro Agenda Puertorriqueña para la Calidad de Vida.
“Esto se usa para marcar su privacidad. Muchos de sus padres no dominan ese abecedario, ese uso del lenguaje de síntesis”, asegura Torres, quien añade que con estos códigos en los mensajes de texto pueden comunicarse con sus parejas y sus amigos sin que sus padres puedan descifrar el contenido de éstos.
Por su parte, la doctora Gloria S. Laureano, maestra de español de escuela superior, sostiene que los estudiantes hacen uso de estos códigos para hacer un esfuerzo mínimo al expresarse y para “acortar tiempo”. “También tenemos aquellos que realmente no saben los términos correctos”, añade la maestra.
“Esta práctica crea confusión en los estudiantes y hasta llegan a pensar que algunas de esas formas son aceptadas oficialmente. Otros lo toman como una forma de ser aceptado por el grupo”, sostiene Laureano.
“Ya hay lugares del mundo donde se han publicado las definiciones. Hay grupos que al crear esa jerga, han abierto portales en donde se explica cómo se descifran esos códigos”, asegura el sociólogo.
“Desde el punto de vista de la antropología, la sociología, la psicología y la psiquiatría, estamos enfrentando que esto ya no es una moda. Es una costumbre que se va afianzando y que se va a ir ampliando en todas las naciones y en todas las culturas”, afirma Torres.
El sociólogo advierte que, según estudios recientes, algunos adolescentes y preadolescentes dedican más de siete horas al día a los medios electrónicos (celulares, redes sociales y juegos de vídeo). Es por esta razón que en varios países ya se han creado centros para trabajar con la adicción de los jóvenes a la tecnología. “Es una generación que parece que no puede vivir sin esta forma de comunicación”, añade.
“Nuestra comunicación como seres humanos es cada vez más abreviada, menos matizada de emociones y de sentimientos. Estamos entrando a un espacio que cada vez nos hace comunicarnos como robots”, manifiesta con preocupación Torres.
El profesor entiende que estamos ante una generación que se comunica de una forma diferente y que cada vez lee menos. “Los jóvenes están buscando la lectura rápida y abreviada y el resumen de las obras clásicas”, señala.
Laureano considera que con esta práctica se afecta la comunicación entre los hablantes, sobre todo, en los que todavía están aprendiendo y desarrollando su idioma y su vocabulario.
“A diferencia de los demás países hispanos, Puerto Rico no se ha definido políticamente. Desde mi perspectiva, ser puertorriqueño sí es cuestión de idioma. La enajenación inicia con la falta de la palabra”, afirma la pedagoga.
El sociólogo destaca que a partir de la década del 50 del siglo pasado se comenzó a institucionalizar el uso de siglas, por ejemplo, la Organización de Naciones Unidas, comenzó a ser nombrada la ONU; la Organización de Estados Americanos, la OEA.
“Se afianzó el uso de las siglas. Este siglo es de síntesis. Decimos las cosas con menos palabras porque los medios de comunicación, los medios de transporte, las formas de comunicarnos están totalmente cambiadas y alteradas en virtud del ritmo de nuestra vida, que es mucho más acelerado”, asevera el sociólogo.
“Tenemos mucho menos tiempo del que teníamos antes para escucharnos, para mirarnos y para dialogar. Lo que están haciendo los jóvenes no es algo extraño a lo que hicieron otras generaciones. En todas las generaciones vimos esa síntesis en la comunicación oral y escrita”, añade el profesor.
Torres indica que son las instituciones educativas las que pueden contribuir a que haya un equilibrio entre la jerga juvenil y la expresión oral y escrita a través de palabras y frases completas.
“Lo primero es clarificar la importancia de la comunicación escrita por su permanencia y trascendencia. Todo texto es un testimonio que refleja rasgos de nuestra formación personal, académica y social. Los maestros tenemos que ser consistentes en nuestro empeño de que los jóvenes escriban con propiedad y corrección; no en claves que limitan la comprensión del mensaje”, sugiere la doctora Laureano.
“Además, el maestro debe modelar las mejores prácticas a la hora de escribir y de hablar sin caer en purismo para enriquecer el vocabulario de los estudiantes”, añade.
La maestra asegura que algunos de sus estudiantes escriben de dicha forma en las asignaturas y en los exámenes, situación que complica la tarea de corregir. “Muchas veces hay que llamar al estudiante para que explique lo que quiere decir”, añade.
“Lo que usted no ejerce, se enmohece. En el ámbito académico, cuando hoy en día corregimos los exámenes de nuestros estudiantes, si algo observamos, es una situación de rezago en la expresión escrita y oral”, asegura el profesor universitario.
“Los estudiantes prefieren los exámenes en formato de cierto y falso, de selección múltiple. Cuando uno da exámenes de discusión, los estudiantes se ponen tensos”, acota Torres, quien añade que sus pupilos también demuestran resistencia y rechazo a los informes orales.
“Cada vez son menos los estudiantes que ven en el informe oral la posibilidad de mejorar su comunicación escrita y oral”, concluye.
Descifra los códigos
A continuación, algunas de las abreviaciones de uso común entre los jóvenes según la Asociación de Usuarios de Internet.
100pre = siempre
100to = siento
1bsot = un besote
2morrow = mañana
2mr = dormir
3mn2 = tremendo
4u = for you, para ti
4vr = forever
5mentario = sin comentario
amig@s4ever = amigas para siempre
am| = amor
anox = anoche
anq = aunque
aqh? = ¿A qué hora?
ay2 = ayuda
b.noxes = buenas noches
b4 = before
bb = bebé
bc = bicicleta
bn = bien
bnas = buenas
ctame = cuéntame
cu2nite = te veo esta noche
cuidat = cuídate
cumpl = cumpleaños
cuxa = escucha
lsto = listo
lol = carcajada, muchas risas
lokmnt = locamente
lsm = lo siento mucho
ma. = me apunto
malegr = me alegro
muacks = besos
msg = mensaje
msik = música
oi = hoy
o_0 = soprendido
rcuer2 = recuerdo
t exo d = te hecho de menos
t xero = te quiero
u = universidad

