Debutará el Boeing 737 Max 10: esto tendrá el nuevo avión de pasajeros
Con capacidad para hasta 230 pasajeros.

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El Gobierno de Estados Unidos tiene previsto anunciar este martes que ha autorizado el avión de pasajeros 737 Max 10 de Boeing para el servicio de pasajeros tras años de retrasos, según ha declarado a The Associated Press un responsable del Departamento de Transporte.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, tiene previsto anunciar la decisión el martes por la tarde durante una visita a la planta de fabricación de Boeing en Everett (Washington), según ha indicado el funcionario. Esta persona ha hablado bajo condición de anonimato, ya que no estaba autorizada a hacer declaraciones públicas sobre la certificación antes del anuncio.
El 737 Max 10, un avión de pasillo único con capacidad para hasta 230 plazas, se presentó en el Salón Aeronáutico de París de 2017 para ayudar a Boeing a competir con su rival Airbus. Sin embargo, los obstáculos técnicos y normativos han retrasado en repetidas ocasiones la certificación de la versión más grande de la familia 737, la más vendida de Boeing.
Boeing señaló en su informe anual de 2020 que tenía previsto realizar la primera entrega del avión en 2023. La empresa prevé ahora comenzar las entregas en 2027.
Los retrasos han frenado una parte fundamental del negocio de Boeing. En una conferencia de inversores celebrada el mes pasado, el director ejecutivo, Kelly Ortberg, afirmó que el Max 10 representaba aproximadamente el 30 % de la cartera de pedidos del 737 de Boeing. La página web de la empresa indica que la cartera total de pedidos del 737 asciende a más de 4,500 aviones.
El Max 10 es una pieza clave en el esfuerzo de Boeing por recuperar terreno en el mercado de los aviones de fuselaje estrecho. Para las compañías aéreas, este avión más grande ofrece la posibilidad de transportar a más pasajeros en un solo vuelo, lo que podría reducir el coste por asiento. Para los viajeros, esto podría traducirse, a la larga, en más plazas disponibles en las rutas más demandadas, aunque el impacto en las tarifas dependerá de cómo utilicen las compañías aéreas estos aviones y del nivel de competencia al que se enfrenten.
La certificación del Max 10 completaría la gama de Boeing, compuesta por cuatro modelos del 737 Max, y supondría otro hito en los esfuerzos de la empresa por recuperar su reputación y su estabilidad financiera tras años de problemas relacionados con la seguridad, la calidad y la producción. La Administración Federal de Aviación autorizó en agosto la puesta en servicio del Max 7, el modelo más pequeño, por parte de las compañías aéreas.
Las dificultades de Boeing se han agravado especialmente desde que dos accidentes mortales con el modelo más pequeño, el Max 8, se cobraron la vida de 346 personas en 2018 y 2019 frente a las costas de Indonesia y en Etiopía. En 2024, un panel se desprendió en pleno vuelo de un Max 9 de Alaska Airlines, lo que reavivó el escrutinio sobre las prácticas de fabricación y seguridad de Boeing.
El Max 10 está diseñado para competir con la familia de modelos A321neo de Airbus, que entró en servicio en 2017. El A321neo más grande puede transportar más pasajeros y volar más lejos sin repostar que el Max 10.
Aun así, Boeing diseñó el Max 10 para transportar más pasajeros y consumir menos combustible que los aviones más antiguos, una combinación potencialmente atractiva para las compañías aéreas que se enfrentan a unos costes de combustible al alza en medio de la guerra de Estados Unidos con Irán. Ese aumento de los costes ha ejercido una presión adicional sobre las compañías aéreas para que controlen sus gastos.
La certificación significa que la FAA ha determinado que el diseño del Max 10 cumple las normas de seguridad, tras las revisiones técnicas y las pruebas de vuelo. No obstante, Boeing debe seguir demostrando que es capaz de fabricar la aeronave de forma sistemática según el diseño aprobado, y cada avión debe recibir la autorización correspondiente antes de poder transportar pasajeros.
A raíz de los accidentes mortales del Max 8, la FAA revisó a fondo el proceso de certificación de las aeronaves de Boeing. Sin embargo, en los últimos 18 meses, la agencia ha ido suavizando gradualmente algunas de las restricciones impuestas a la empresa, aumentando el límite del número de aviones que Boeing puede fabricar. En julio, la FAA también anunció que Boeing podría volver a expedir certificados de aeronavegabilidad para sus aviones 737 Max y 787 al final del proceso de producción, lo que permite a la empresa asumir de nuevo parte de la responsabilidad a la hora de determinar si las aeronaves terminadas están listas para volar.
La planta de Boeing en Everett ofrece una mayor flexibilidad, ya que el Max 10 es más largo que otras variantes de la familia 737 Max. Ortberg afirmó que el avión no cabía en fila india en su línea de producción de Renton (Washington), donde Boeing fabrica el 737, pero sí cabía en Everett. Esto permitiría a Boeing producir una mayor variedad de aviones más largos a medida que aumenta la producción, señaló Ortberg.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y fue revisada por un editor antes de su publicación.

