Una misión de rescate urgente para salvar un telescopio espacial de la NASA sigue suspendida, esta vez debido a un problema de última hora con el lanzamiento.

El avión lanzacohetes de Northrop Grumman despegó el jueves de las Islas Marshall, en el Pacífico, tras sufrir retrasos debido a las condiciones meteorológicas a lo largo de toda la semana. Sin embargo, según la NASA, un problema impidió al equipo lanzar el cohete Pegasus, fijado a la parte inferior del avión.

El cohete transporta una nave espacial robótica de tres brazos, construida por Katalyst Space Technologies, para recuperar el Observatorio Swift, que se estrellará en octubre si no recibe ayuda. Aún no se ha fijado una nueva fecha de lanzamiento.

La NASA suspendió las operaciones científicas del Swift a principios de este año para mantener su órbita el mayor tiempo posible. Desde su lanzamiento en 2004, ha detectado miles de estallidos de rayos gamma y estrellas en explosión, lo que ha permitido a otros telescopios realizar observaciones más detalladas.

Con el objetivo de continuar con la exploración del universo llevada a cabo por Swift, la agencia espacial contrató a Katalyst Space el pasado mes de septiembre para llevar a cabo la operación de rescate, cuyo coste asciende a 30 millones de dólares.

Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y fue revisada por un editor antes de su publicación.