Durante años hemos visto cómo los videojuegos se vuelven más grandes, más costosos y tardan más en desarrollarse. Algunos toman cinco, seis o más años en llegar al mercado. Todo apunta a que la inteligencia artificial podría cambiar eso, y los movimientos recientes de Google y Epic Games me hacen pensar que acaba de comenzar una nueva carrera dentro de la industria.

Google acaba de presentar Playground, una plataforma experimental que permite crear videojuegos utilizando prompts. Básicamente, escribes lo que quieres y la AI comienza a crearlo, sin necesidad de saber programar.

Mientras tanto, Epic Games, la compañía detrás de Fortnite y el Unreal Engine, está cambiando su manera de desarrollar videojuegos. Según Bloomberg, un proyecto que combinaría personajes de Marvel y Star Wars, previsto internamente para marzo de 2027, fue retrasado sin nueva fecha. Sus desarrolladores recibieron instrucciones de utilizar AI para generar código y arte, en lugar de hacerlo todo manualmente.

Tim Sweeney, CEO de Epic Games, confirmó que están reorganizando equipos para acelerar al máximo el uso de AI. Según explicó, no busca hacer el mismo trabajo con menos empleados, sino producir más y mejores cosas. Incluso habló de que Epic necesita sobrevivir a la revolución de AI y ayudar a otros desarrolladores a hacer lo mismo.

Este movimiento podría ser una reacción a lo que acaba de presentar Google. Aunque Epic ya llevaba tiempo explorando la tecnología, Google también está trabajando con Unity, uno de los principales competidores de Unreal Engine, y su CEO, Matt Bromberg, reconoció que crear mediante prompts no convierte automáticamente a alguien en un gran desarrollador.

Si alguien sin experiencia puede comenzar a crear un videojuego escribiendo instrucciones, imagínate lo que podría hacer un profesional con esas herramientas. En vez de escribir cada línea de código, podría pedirle a la AI que haga parte del trabajo, revisar el resultado y seguir avanzando.

Para mí, Epic quiere asegurarse de que Unreal Engine siga siendo una herramienta importante para esos profesionales. Claro, crear un juego sencillo con prompts no es lo mismo que desarrollar algo de la calidad de Fortnite o Grand Theft Auto. Pero si la tecnología sigue mejorando, podría cambiar cuánto tiempo y dinero cuesta hacer un videojuego.

Esto acaba de convertirse en un speedrun en el desarrollo de videojuegos. Porque si la AI permite que un estudio complete en dos o tres años lo que antes le tomaba seis, estaríamos hablando de un cambio enorme para la industria.

Desde 2023, la industria de videojuegos ha registrado aproximadamente 45,840 despidos, según estimaciones del analista Amir Satvat. Y me pregunto si llegará el momento en que la competencia de un gran estudio, con una franquicia reconocida y cientos de empleados, termine siendo dos o tres exempleados desarrollando un videojuego desde sus casas con la ayuda de AI.