La inteligencia artificial recrea a personas fallecidas y abre debate sobre sus riesgos
Algunas plataformas incluso permiten crear avatares animados que sonríen y hablan con la voz del fallecido.

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La inteligencia artificial está dando paso a una nueva industria que promete mantener “vivas” las conversaciones con seres queridos fallecidos mediante chatbots capaces de imitar su voz, personalidad y forma de hablar. Sin embargo, especialistas advierten que esta tecnología también plantea importantes interrogantes éticos y psicológicos.
Estas herramientas, conocidas como “fantasmas generativos” o griefbots, son desarrolladas a partir de fotografías, videos, grabaciones de voz, publicaciones en redes sociales, correos electrónicos y mensajes de texto de una persona. Con esa información, los sistemas generan respuestas que buscan replicar la manera en que el fallecido se comunicaba en vida.
Entre las empresas que ya ofrecen este tipo de servicios figuran Séance AI, HereAfterAI, re;memory, You y Only Virtual. Algunas plataformas incluso permiten crear avatares animados que sonríen, hablan con la voz del fallecido e interactúan con familiares mediante inteligencia artificial.
Buscan aliviar el duelo
Jack Manning, investigador de la Universidad de Colorado Boulder, explicó a CBS News que comenzó a estudiar estas tecnologías tras la muerte de su hermana. Según relató, su familia dedicó años a preservar su memoria y se preguntó si la tecnología podría ofrecer nuevas formas de mantener ese vínculo.
Manning sostiene que este sector está creciendo rápidamente a medida que más personas buscan alternativas para afrontar el duelo. Los modelos más avanzados no solo reproducen frases previamente grabadas, sino que pueden generar respuestas inéditas utilizando el estilo de comunicación del fallecido.
“Esa es precisamente una de las preocupaciones”, explicó el investigador, al señalar que el sistema puede responder preguntas que la persona nunca contestó cuando estaba viva.
Un estudio revela reacciones encontradas
Para conocer el impacto de esta tecnología, investigadores de la Universidad de Colorado Boulder realizaron un estudio con 16 personas de entre 22 y 50 años que interactuaron con versiones digitales de familiares fallecidos.
Los participantes probaron dos tipos de chatbots: uno que hablaba en primera persona, como si fuera directamente el ser querido, y otro que se refería a él en tercera persona. La mayoría dijo sentirse más cómoda con la primera opción y algunos describieron la experiencia como reconfortante.
Una participante aseguró que conversar con la versión digital de su abuela le ayudó a encontrar el cierre emocional que llevaba tiempo buscando. Sin embargo, otros manifestaron preocupación por el riesgo de desarrollar una dependencia emocional hacia estas herramientas.
Preocupan la dependencia y el consentimiento
Los investigadores concluyeron que, aunque estos sistemas podrían ayudar a algunas personas a procesar el duelo, también podrían dificultar la aceptación de la muerte si se utilizan durante largos periodos.
Además, advirtieron sobre la necesidad de establecer reglas claras respecto al consentimiento del fallecido, el acceso de los familiares a los datos personales y el uso responsable de la información utilizada para entrenar estos modelos de inteligencia artificial.
Por ahora, los expertos consideran que la tecnología ofrece nuevas posibilidades para preservar recuerdos, pero coinciden en que su desarrollo debe avanzar acompañado de salvaguardas éticas que protejan tanto la memoria de quienes murieron como el bienestar emocional de quienes permanecen vivos.


