Lo que viene después de la IA podría cambiar para siempre los dispositivos que usamos
La creciente demanda de recursos para la inteligencia artificial está elevando los costos tecnológicos y podría acelerar una transición hacia servicios en la nube.

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La explosión de la inteligencia artificial está aumentando la demanda por procesadores, almacenamiento, memoria y centros de datos. Mientras más herramientas de IA utilizamos, más recursos hacen falta para mantenerlas funcionando. Y mientras más recursos hacen falta, más cara se vuelve la tecnología que utilizamos todos los días.
La pregunta es ¿qué ocurre cuando ese aumento en costos empieza a afectar el hardware que llega a nuestras manos?
La respuesta podría estar en un lugar que llevamos años utilizando sin necesariamente pensar en ello: el cloud.
Antes necesitábamos un “CD player” para escuchar música. Hoy abrimos Spotify y tenemos acceso a millones de canciones desde el celular que ya tenemos. Antes comprábamos DVDs y eventualmente reproductores Blu-ray para ver películas. Hoy abrimos Netflix o Disney+ y el contenido llega directamente al televisor, al celular o a la tableta.
La diferencia es que gran parte de esa experiencia ya no vive en un dispositivo que tenemos en casa. Vive en la nube. Están almacenados y administrados en centros de datos a los que accedemos a través de Internet.
La nube no eliminó el hardware. Lo sustituyó.
Ya no necesitamos un dispositivo dedicado para cada tarea porque gran parte del trabajo ocurre en otro lugar. El celular que llevamos en el bolsillo reemplazó al reproductor de música, al GPS, a la cámara compacta y a muchos otros dispositivos.
Los videojuegos parecen ser el próximo paso lógico en esa evolución.
Eso significa que tu celular, tu tableta o hasta el televisor pueden correr videojuegos que normalmente requerirían hardware mucho más costoso. El trabajo pesado ocurre en otro lugar. Tú simplemente accedes al servicio.
Pero mantener todo eso funcionando tampoco es barato.
La pregunta no es solamente si el cloud puede sustituir hardware costoso. También es cuánto estamos dispuestos a pagar cada mes para que eso ocurra.
Si la inteligencia artificial continúa aumentando la demanda por procesadores, almacenamiento y capacidad tecnológica, el hardware seguirá encareciéndose. Y si eso ocurre, la industria probablemente responderá de la misma forma que respondió con la música y el cine: moviendo más cosas a la nube.

