Washington. El calentamiento del planeta ha alterado la época de reproducción de plantas y animales, y eso suele ser una mala noticia para las especies que dependen unas de otras —como cuando la vegetación florece demasiado pronto y las abejas polinizadoras llegan demasiado tarde. Pero los investigadores han encontrado a una de las pocas criaturas que se ha beneficiado del aumento en las temperaturas globales: el pingüino rey.

Un nuevo estudio de 19,000 pingüinos rey que habitan un archipiélago subantártico reveló que su reproducción ahora comienza 19 días antes que en 2000. Las nuevas fechas de apareamiento han incrementado su tasa de éxito reproductivo en un 40%, según la investigación publicada el miércoles en la revista Science Advances.

La relación entre factores climáticos y ciclos biológicos se llama fenología. El tema ha sido una gran preocupación para los biólogos debido a que la mayoría de depredadores y presas, y polinizadores y plantas, se están adaptando a climas más cálidos a diferente ritmo.

Esto es particularmente común en aves y en especies polinizadoras, como las abejas. La mayoría de las aves, especialmente en Norteamérica, no están a la par de los cambios en la fenología, según Casey Youngflesh, profesor de ciencias biológicas de la Universidad de Clemson, quien no participó en el estudio.

Que haya una especie como el pingüino rey que se adapte tan bien a los cambios estacionales y a las variaciones en los tiempos “es algo sin precedentes”, afirmó la coautora del estudio, Celine Le Bohec, ecóloga de aves marinas de la agencia científica francesa CNRS. “Es algo que llama mucho la atención”.

A diferencia de otros pingüinos —cuyas poblaciones van en descenso debido al adelanto en la época de reproducción—, el pingüino rey tiene la capacidad de reproducirse desde finales de octubre hasta marzo. Y le están sacando provecho a esa flexibilidad, señaló Le Bohec.

La especie tiene éxito a pesar del aumento en la temperatura del agua y que la red alimentaria de la que dependen se adapta a ello, indicaron Le Bohec y el autor principal del estudio, Gaël Bardon, ecólogo de aves marinas del Centro Científico de Mónaco.

“Pueden ajustar muy bien su comportamiento de búsqueda de alimento”, destacó Bardon. “Sabemos que algunas aves van directamente hacia el sur, hacia el frente polar. Algunas van hacia el norte. Algunas se quedan alrededor de la colonia y así pueden ajustar su comportamiento, y eso es lo que hace que, por el momento, los pingüinos rey puedan afrontar muy bien este tipo de cambios”.

Añadió que quizá sólo sea un ajuste temporal a un entorno que cambia rápidamente. “Es por eso que la especie es capaz de sobrellevar este cambio por el momento, pero ¿hasta cuándo? Esto no lo sabemos, porque está pasando muy, muy rápido”.

Otros pingüinos que tienen dietas limitadas corren un mayor riesgo debido a los cambios derivados del calentamiento de las aguas oceánicas y de la composición de la cadena alimentaria. Pero los pingüinos rey —que son tan abundantes que se consideran una especie de “preocupación menor”— pueden comer otras presas además del pez linterna, que constituye su dieta principal, señalaron los investigadores.

“El pingüino rey puede tener algo de flexibilidad como un as bajo la manga, y puede estar en una buena posición para adaptarse a medida que su entorno cambia”, subrayó Michelle LaRue, profesora de ciencia marina antártica en la Universidad de Canterbury, en Nueva Zelanda, quien no participó en el estudio. Pero se pregunta qué es lo que ocurre después de la reproducción, porque los pingüinos rey pueden vivir más de 20 años en estado silvestre, y este estudio sólo analiza una pequeña parte de su vida.

Científicos ajenos al estudio son tan cautelosos como Le Bohec y Bardon respecto a declarar a los pingüinos rey como una inusual historia de éxito en medio del cambio climático.

“El triunfo para esta especie podría significar la derrota para otra si están compitiendo por recursos”, señaló Youngflesh.

Ignacio Juárez Martínez, biólogo de la Universidad de Oxford en el Reino Unido, quien realizó un estudio sobre otros pingüinos con ciclos de reproducción prematuros, dijo: “Este estudio demuestra que los pingüinos rey pueden ser los ganadores por ahora, lo cual es una excelente noticia. Pero el cambio climático continúa y futuros cambios en las corrientes, las precipitaciones o las temperaturas podrían revertir estos avances”.