Cuando el fin de semana sonó el doble estruendo en Nueva Inglaterra, sacudiendo hogares y haciendo huir a las mascotas, las preguntas empezaron a inundar las redes sociales.

“¿Alguien más escuchó ese boom?”

“¿Alguien sintió eso?”

La NASA hizo saber durante el fin de semana que la causa de la conmoción era un meteorito, pero el lunes reveló detalles aún más sorprendentes.

La bola de fuego pesaba como un elefante, medía 1.52 metros de ancho y alcanzaba los 67,592,5 km/h cuando entró en la atmósfera terrestre. Se desintegró el sábado a kilómetros de altura sobre Nueva Inglaterra y la energía liberada fue equivalente a unas 230 toneladas de TNT, según estimaciones de la agencia, lo que explica los estampidos.

La NASA reveló los asombrosos detalles en una publicación en las redes sociales el lunes, junto con otras estadísticas.

El meteoro estaba formado por material natural -no era un satélite ni basura espacial- y recorrió la atmósfera durante unos 41.8 kilómetros, según la NASA, antes de caer en la bahía de Cape Cod, situada al sureste de Massachusetts.

La agencia se apresuró a señalar que los meteoritos son muy comunes, pero no suelen tener tanta audiencia como éste.

“Suelen ocurrir sobre el océano o zonas despobladas sin testigos, o durante el día, lo que dificulta su detección”, según la NASA.

En un principio, el suceso suscitó especulaciones generalizadas.

El estruendo hizo pensar a algunos habitantes de Massachusetts y Rhode Island que se había producido un terremoto o que se había caído un árbol. Otros dijeron que sus perros se habían asustado. Al menos una persona planteó la posibilidad de que fueran extraterrestres.

Un hombre de Peabody, Massachusetts, publicó que había sido un día ventoso, por lo que pensó que un gran árbol había golpeado su casa. Cuando salió, dijo, encontró a la mayoría de sus vecinos en la calle haciéndose las mismas preguntas.

Varias personas presentaron informes al Servicio Geológico de Estados Unidos, registrando las sacudidas que sintieron en el Centro Nacional de Información Sísmica, confirmó Steve Sobie, portavoz de la agencia.

La agencia abrió una página de sucesos, basada en el número de informes “¿Lo sentiste?” que recibió en su sitio web. Pero Sobie dijo que no había ningún evento registrado en los sismógrafos de la agencia, lo que significa que el temblor no se debió a un terremoto.

Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y fue revisada por un editor antes de su publicación.