¿Por qué parece que la Tierra tiembla más últimamente?
Los sismos ocurren principalmente debido a la acumulación y liberación de energía en las fallas geológicas.

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Los terremotos registrados recientemente en distintas partes del mundo han vuelto a generar una pregunta entre la población: ¿existe realmente una época del año en la que ocurren más terremotos?
La respuesta de los científicos es clara: no existe una “temporada de terremotos” comparable con la temporada de huracanes. Los sismos son provocados principalmente por procesos geológicos relacionados con el movimiento de las placas tectónicas, que ocurren durante todo el año.
¿Por qué parece que hay más terremotos en algunos momentos?
Una de las razones es que varios sismos pueden ocurrir en un periodo relativamente corto y en diferentes lugares del planeta. Esa coincidencia puede generar la impresión de que existe un patrón.
Sin embargo, que varios terremotos ocurran con pocos días o semanas de diferencia no significa necesariamente que estén conectados entre sí. Los movimientos de las placas tectónicas se producen de manera constante y pueden generar terremotos en cualquier momento.
El director de la Red Sísmica Nacional de España, Juan Vicente Cantavella, explicó que la aparente concentración de eventos puede ser producto de la propia naturaleza irregular de estos fenómenos. Hay periodos en los que pueden coincidir varios terremotos y otros en los que pueden pasar décadas sin que ocurra un evento importante en determinada región.
En países como México, la idea de una temporada sísmica se ha relacionado especialmente con septiembre debido a varios terremotos importantes ocurridos durante ese mes.
Entre ellos están los terremotos del 19 de septiembre de 1985 y 2017, además del sismo de magnitud 8.2 registrado el 7 de septiembre de 2017.
Pero los registros históricos no demuestran que septiembre sea una época especialmente peligrosa. Datos del Servicio Sismológico Nacional de México muestran que, entre 1957 y 2023, diciembre acumuló más sismos que septiembre: 27,402 frente a 27,301.
La UNAM también ha insistido en que no existe una razón científica para afirmar que los terremotos ocurren con mayor frecuencia en un mes determinado.
¿La lluvia o el calor pueden provocar terremotos?
Tampoco existe evidencia de que fenómenos meteorológicos cotidianos, como el calor, las tormentas o la lluvia, sean la causa de los grandes terremotos.
Los sismos ocurren principalmente debido a la acumulación y liberación de energía en las fallas geológicas, asociada al movimiento de las placas tectónicas.
No obstante, la ciencia ha encontrado algunos efectos más específicos. Investigaciones han mostrado que cambios importantes en la cantidad de agua almacenada en el suelo pueden modificar ligeramente las presiones sobre determinadas fallas y favorecer algunos terremotos pequeños. Un estudio realizado en California, por ejemplo, encontró variaciones estacionales en la actividad de algunos sismos de baja magnitud relacionadas con el peso del agua y el movimiento del terreno.
Esto no significa que exista una temporada de terremotos ni que una temporada de lluvias pueda desencadenar grandes terremotos de manera predecible.
Los terremotos no se pueden predecir
Otro punto importante es que la ciencia todavía no puede determinar con precisión cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un terremoto específico.
Por eso, los especialistas recomiendan desconfiar de publicaciones que aseguren que un gran terremoto ocurrirá en una fecha determinada o que relacionen los sismos con fenómenos como la posición de la Luna, el clima o determinadas épocas del año.
La mejor estrategia sigue siendo la preparación: conocer los riesgos de la zona donde se vive, tener un plan familiar de emergencia y saber qué hacer durante un movimiento sísmico.
En otras palabras, aunque varios terremotos puedan aparecer juntos en las noticias, la Tierra no tiene un calendario sísmico. La actividad tectónica ocurre todos los días y los terremotos pueden producirse en cualquier momento del año.


