La observas en la mesa, en la pared o en la ventana; buscas el matamoscas y caminas despacio hacia ella para no espantarla y matarla de un cantazo. Lanzas el matamoscas con todas tus fuerzas, y como arte de magia, no le das a esa molestosa mosca que está en tu casa. Al contrario, la mosca vuela y se posa en otro lugar, de lo más tranquila.

Pues resulta que según científicos de Universidad de Washington, en Estados Unidos  estos insectos, principalmente la mosca de la fruta o Drosphila hydei, según su nombre científico, se mueven como aviones de guerra y maniobran con facilidad en fracciones de segundos para evitar a los depredadores o a los matamoscas.

El diario El Comercio de Perú, reseña la investigación, en la que se concluyó que la mosca realiza hasta 200 aleteos por segundo y puede girar su cuerpo en 90 grados durante el vuelo para huir.

“El cerebro de la mosca -que es del tamaño de un grano de sal- realiza un cálculo muy sofisticado en un lapso muy corto de tiempo para determinar dónde está el peligro y exactamente cómo inclinarse para huir mejor”, indicó el profesor Michael Dickson, coautor del estudio publicado en la revista Science, según El Comercio.

Así que la próxima vez que se te escape la mosca que quieres liquidar, no pienses que eres muy lento, si no que ese insecto está diseñado para eso.