Las apuestas deportivas comienzan a ocupar un espacio inesperado en las finanzas personales de algunos jóvenes estadounidenses. Un estudio de Betterment reveló que más de una cuarta parte de los inversionistas de la Generación Z ya considera esta actividad como parte de su estrategia financiera a largo plazo.

La encuesta Retail Investor Survey 2026, realizada entre 1,000 inversionistas minoristas de Estados Unidos, encontró que 26% de los participantes de la Generación Z considera las apuestas deportivas un componente deliberado de sus planes financieros. La investigación se realizó entre el 27 de marzo y el 3 de abril de 2026.

La proporción es considerablemente mayor que entre las generaciones de más edad: 14% de los millennials, 6% de la Generación X y apenas 1% de los baby boomers dijeron tener una visión similar sobre las apuestas deportivas.

Dinero que iba destinado a inversiones termina en apuestas

Uno de los resultados que más llamó la atención fue el uso de fondos que originalmente estaban destinados a construir patrimonio.

El 52% de los inversionistas Gen Z encuestados dijo que durante el último año había transferido dinero que inicialmente pensaba utilizar para inversiones hacia las apuestas deportivas. De ese grupo, 14% aseguró que realiza ese movimiento varias veces al mes.

Esto significa que, para algunos jóvenes, el dinero destinado a objetivos como aumentar sus inversiones, ahorrar para una vivienda o prepararse para la jubilación está compitiendo directamente con los fondos utilizados para apostar.

El fenómeno también se refleja en la participación. Betterment encontró que solo alrededor de un tercio de los inversionistas Gen Z encuestados dijo no participar en apuestas deportivas, frente a 63% del total de inversionistas de las cuatro generaciones incluidas en el estudio.

La diferencia entre apostar e invertir

Aunque ambas actividades implican asumir riesgos con la posibilidad de obtener dinero, especialistas advierten que una apuesta deportiva no funciona como una inversión tradicional.

En una inversión, el objetivo suele ser generar patrimonio a largo plazo mediante activos como acciones, bonos o fondos. En las apuestas deportivas, en cambio, el resultado depende de un acontecimiento incierto y las probabilidades están estructuradas para favorecer a la casa de apuestas.

Por esa razón, expertos financieros consideran preocupante que los jóvenes comiencen a utilizar las apuestas como si fueran una herramienta para alcanzar objetivos económicos de largo plazo.

Sarah Levy, directora ejecutiva de Betterment, advirtió que existe un problema cuando una casa de apuestas o un mercado de predicciones comienza a parecerse a una estrategia de jubilación. Según Levy, estos productos están diseñados alrededor de la búsqueda de resultados rápidos y no para construir patrimonio durante décadas.

¿Por qué atrae tanto a los jóvenes?

El comportamiento ocurre en un contexto económico complicado para muchos adultos jóvenes. Los elevados precios de las viviendas, el costo de la educación y otros gastos han hecho que algunas metas financieras tradicionales parezcan cada vez más difíciles de alcanzar.

En ese escenario, las posibilidades de obtener dinero rápidamente pueden resultar especialmente atractivas.

Un estudio de Northwestern Mutual citado en la cobertura encontró que 32% de los integrantes de la Generación Z invierte o considera invertir en mercados de predicción o apuestas deportivas, frente a 17% de los adultos estadounidenses en general. Entre los jóvenes interesados en activos especulativos, 80% dijo sentirse financieramente rezagado y considerar estas alternativas como una posible manera de avanzar más rápido.

La encuesta de Betterment también mostró que los jóvenes recurren cada vez más a fuentes alternativas para tomar decisiones económicas. Las redes sociales fueron mencionadas por 60% de los inversionistas Gen Z como fuente de información financiera, mientras que 48% dijo que la inteligencia artificial había influido en alguna decisión financiera.

Una tendencia que preocupa a los expertos

El crecimiento de las apuestas deportivas y de los llamados mercados de predicción ha contribuido a difuminar la frontera entre entretenimiento, especulación e inversión.

Plataformas digitales permiten acceder desde un teléfono a inversiones, apuestas y mercados de predicción, en ocasiones con interfaces y herramientas que pueden hacer que actividades muy diferentes parezcan similares.

Para los especialistas, uno de los principales riesgos es que una persona utilice dinero necesario para gastos básicos o para construir su patrimonio con la expectativa de obtener ganancias rápidas.

Las propias compañías de apuestas han insistido en que esta actividad debe considerarse entretenimiento y no una forma de inversión. Un portavoz de DraftKings dijo a MarketWatch que la empresa no recomienda considerar las apuestas como una inversión, mientras que FanDuel ha aconsejado establecer un presupuesto específico para apostar, de la misma manera que se hace con otros gastos de entretenimiento.

Los resultados de Betterment dejan así una señal clara: para una parte de la Generación Z, la línea entre invertir y apostar se está volviendo cada vez más difusa, justo cuando muchos jóvenes buscan maneras de alcanzar metas financieras que consideran cada vez más lejanas.