El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que un acuerdo de paz con Irán podría firmarse este domingo, lo que abriría nuevamente el estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde transita una parte importante del petróleo mundial.

La posibilidad ha generado una pregunta inmediata entre consumidores y mercados: ¿bajará el precio de la gasolina si termina el conflicto?

La respuesta de los expertos es clara: no necesariamente de forma inmediata.

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Aunque el fin de una guerra suele reducir la tensión en los mercados energéticos, el precio de la gasolina depende de múltiples factores que no se ajustan de un día para otro.

El estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo global, ha sido uno de los puntos más afectados por el conflicto. Durante la guerra, ataques, bloqueos y amenazas redujeron el flujo de petróleo, elevando los precios internacionales del crudo.

Si bien un acuerdo de paz podría reducir el riesgo geopolítico y presionar a la baja el petróleo, analistas advierten que la gasolina no bajaría de inmediato en las gasolineras.

Incluso si se reabre el estrecho de Ormuz, el proceso de estabilización del mercado energético tomaría semanas o meses.

Entre los factores que retrasarían una baja en los precios están:

La acumulación de petróleo en barcos y tanques de almacenamiento

El reinicio gradual de la producción en Medio Oriente

Las reparaciones de infraestructura energética afectada

La cautela de las compañías navieras y aseguradoras

Especialistas del sector señalan que el retorno total a la normalidad podría tardar hasta tres meses o más.

¿Cuánto podría bajar la gasolina?

Históricamente, el precio del petróleo necesita ubicarse cerca de los 60 dólares por barril para que la gasolina baje a niveles cercanos a los 3 dólares por galón.

Sin embargo, actualmente el crudo se mantiene por encima de los 90 dólares, y analistas no prevén una caída rápida incluso con avances hacia la paz.

Esto significa que, aunque un acuerdo podría ayudar a estabilizar los precios, una reducción significativa en la gasolina no sería inmediata ni garantizada.

A pesar del anuncio de Trump, Irán ha matizado las expectativas sobre una reapertura total del estrecho, señalando que el tránsito no volvería a ser completamente libre como antes del conflicto.

Además, los mercados energéticos han sido cautelosos tras varios anuncios de paz fallidos en los últimos meses, lo que ha llevado a los inversionistas a esperar hechos concretos antes de reaccionar.

Un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán podría ayudar a reducir la presión sobre el petróleo a mediano plazo, pero los expertos coinciden en que el precio de la gasolina no bajará de inmediato, y su comportamiento dependerá de la estabilidad real del mercado energético global.