En estado crítico los restaurantes: han perdido 57% de su clientela
Han tenido que despedir empleados y reducir horarios.

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Los altos costos de la energía eléctrica no son la única razón que mantiene atribulados a los restaurantes.
Un estudio presentado este viernes por la Asociación de Restaurantes (ASORE), durante su convención ASORE Restaurant Show 2026, que se realiza en el Centro de Convenciones Pedro Rosselló de Miramar, establece que los restaurantes reportaron una disminución del 57% de la clientela.
Para mitigar, el 55% de los restaurantes dijo que puso en vigor la reducción de empleados u horarios, mientras que el 17% indicó que redujo precios para atraer clientes.
El estudio se llama Proyecciones 2026 y fue realizado por la firma Inteligencia Económica entre el 15 de septiembre y el 14 de octubre de 2026.
De inmediato, no se informó la cantidad o el por ciento de restaurantes que han cesado operaciones.
Se informó, en un comunicado de prensa, que los restaurantes “realizan ajustes para mantener sus negocios a flote y evitar trasladar al consumidor el incremento de sus gastos”. Esa fue la conclusión a la que llegó el estudio.
ASORE también promueve una suspensión temporal del Impuesto de Venta y Uso (IVU) estatal a los alimentos preparados en un intento de atraer clientela. Eso representaría una reducción de 6%, de ser aprobada por la Junta de Supervisión Fiscal.
El estudio establece que el mayor gasto que tienen los restaurantes está asociado al aumento en la tarifa de la energía eléctrica.
Específicamente, identificó que, en la actualidad, el 95% de los dueños de restaurantes identificaron que los “costos operacionales son mayores que en 2025, mientras que el 46% reportó aumentos superiores al diez por ciento. Al mismo tiempo, el 57% informó que recibió menos clientes y el 46% registró ventas inferiores a las del año anterior”.
La presidenta de ASORE apuntó a que este escenario sitúa a los empresarios de la industria gastronómica ante un “difícil equilibrio”. Se trata de manejar gastos cada vez más elevados, mientras se responde a un consumidor que también enfrenta presiones económicas y dispone de menos margen para absorber nuevos aumentos de precios.
“Los restaurantes están haciendo un esfuerzo extraordinario para mantener sus operaciones en un entorno de costos crecientes. Detrás de cada negocio hay dueños que buscan alternativas para seguir sirviendo a sus clientes, proteger los empleos y mantener una oferta accesible, aun cuando sus propios márgenes se reducen. Esta realidad requiere que miremos los retos de la industria y que continuemos con paso firme buscando soluciones que permitan a estos negocios sostenerse y seguir aportando a la economía del país”, expresó Navarro.
Es el costo de la energía eléctrica el que se identifica como una de las “presiones principales para el sector”.
El estudio apuntó a que el 51% de los restaurantes identificó la energía eléctrica como su principal costo, mientras que el 54% la señaló como su mayor preocupación para subsistir. La sequía también añadió bastante presión a las operaciones: el 29% incluyó el agua entre sus tres principales preocupaciones de costos.
A pesar de estos incrementos, la capacidad de ajustar los precios tiene límites. La proporción de restaurantes que recurren a aumentos de precios para compensar los costos descendió del 87% en 2022 al 51% en la medición actual, según el estudio.
Se estableció que el despido de empleados y la reducción de horario eran las principales medidas para lograr sostenerse en la economía.
“Cuando aumentan los costos de electricidad, agua, alimentos y otros insumos, el restaurante no siempre puede trasladar esos incrementos al precio final sin afectar la demanda. Por eso, muchos empresarios deben evaluar cuidadosamente sus gastos, horarios, personal y precios para encontrar un equilibrio que les permita seguir operando. Es importante reconocer ese estiramiento y promover condiciones que ayuden a la industria a cubrir sus gastos desde las agencias que están diseñadas para esto, como Turismo, Desarrollo Económico, hasta medidas como la exención en los alimentos preparados que hemos impulsado desde comienzos del año”, indicó Navarro.
Consumidor selectivo
Otro estudio presentado por ASORE para mirar la ausencia del consumidor apuntó a que “el consumidor puertorriqueño está siendo más selectivo al decidir cuándo y dónde comprar comida preparada”.
El estudio se llamó “EAT 2026: Nuevo Menú del Consumidor” y fue realizado por la firma Gaither.
“Los resultados de este estudio son el mapa de la tendencia de nuestro comensal, por lo que nos ayuda a entender mejor cómo está pensando el consumidor y qué factores pesan hoy en su decisión de comer fuera de casa. Sabemos que las presiones económicas son reales y que cada gasto se evalúa con mayor detenimiento. Precisamente por eso, es crucial que los restaurantes conozcan estas tendencias y las transformen en prioridades para fortalecer sus negocios, responder a las expectativas del cliente y elevar el valor de la experiencia gastronómica”, expresó Navarro
Algunos de los datos más relevantes del estudio confirman lo siguiente:
- La economía se siente difícil: el 92% de los encuestados evalúa la situación económica de Puerto Rico como regular o mala, mientras que el 71% indica que sus gastos personales son más altos que hace un año.
- La situación financiera impacta al hogar: en el ámbito familiar, el 77% califica su situación financiera como regular o mala, y el 35% señala que está en una situación económica peor que hace un año.
- Se reducen las visitas a los restaurantes: el 79% de los participantes indicó estar de acuerdo en que su situación económica podría llevarlos a reducir sus visitas a estos establecimientos.
- Salir a comer sigue siendo importante en el contexto social: el 89% de los participantes coincide en que visitar un restaurante con familiares o amigos les brinda la oportunidad de socializar. Además, el 70% considera que ir a un restaurante es una mejor manera de aprovechar su tiempo libre.
- Algunos anticipan gastar más en comida preparada: el 37% anticipa gastar más en restaurantes durante los próximos 12 meses, una señal de que todavía existen oportunidades para atraer y retener clientes.
- Valor va más allá del precio: el 96% de los participantes considera esenciales o muy importantes la limpieza del establecimiento, la amabilidad del personal y el sabor de la comida. Asimismo, el 93% destaca la calidad de los ingredientes y de los alimentos, mientras que el 91% prioriza una buena relación entre calidad y precio.
- Muchos optan por almuerzos hechos en casa: el 45% de los encuestados acostumbra a llevar comida preparada desde su hogar cuando almuerza fuera, y el 87% considera que esta alternativa resulta más económica que comprar alimentos en un restaurante u otro establecimiento. Entre quienes llevan su almuerzo, el 73% identifica el ahorro como la razón principal.
- No todos quieren escanear a la hora de ver el menú: el 55% prefiere el menú impreso, frente a un 4% que prefiere el menú digital mediante código QR; un 39% indica que no tiene preferencia entre ambas alternativas.
- Cumplir con el tiempo y con la calidad en servicios de entrega es prioridad: el 96% de sus usuarios considera importante que los alimentos lleguen en buenas condiciones, mientras que el 93% valora recibir su pedido dentro del tiempo estipulado.
- Las redes sociales influyen en la decisión de compra: el 58% elige las redes sociales como el medio que más influye a la hora de elegir dónde comer fuera del hogar.
- Eligen conveniencia a la hora de pagar: el 69% prefiere utilizar tarjeta de débito para comprar su comida, mientras que el 52% utiliza ATH Móvil y el 47% prefiere pagar en efectivo.


