Prepara el bolsillo: la guerra en Irán también subiría el precio de estos productos
El encarecimiento del petróleo podría trasladarse a artículos cotidianos en cuestión de semanas.
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El aumento en los precios del petróleo provocado por las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán no solo está encareciendo la gasolina. Expertos alertan que el impacto comenzará a reflejarse en artículos cotidianos hechos de plástico, desde botellas hasta bolsas de basura.
Economistas y especialistas en cadenas de suministro coinciden en que el alza en los combustibles —que ha superado el 40% desde finales de febrero— ya empieza a trasladarse al consumidor. Productos de uso diario como envases, utensilios desechables y empaques podrían registrar aumentos en cuestión de semanas.
Patrick Penfield, profesor de cadena de suministro en la Universidad de Syracuse, explicó que estos artículos suelen ser los primeros en reflejar el impacto, debido a su dependencia directa del plástico.
Sin embargo, el efecto no se limita a productos básicos. El plástico está presente en casi todas las industrias, desde alimentos hasta manufactura, lo que hace que el encarecimiento sea más difícil de identificar para el consumidor.
“Es una de esas situaciones en las que notas que todo está más caro, pero no siempre sabes por qué”, señaló Joseph Foudy, profesor de economía de la Universidad de Nueva York.
Impacto en alimentos y otros sectores
Según los especialistas, el aumento en el costo de empaques podría trasladarse a los precios de los alimentos en un periodo de dos a cuatro meses, una vez las empresas agoten inventarios actuales.
En sectores como el automotriz, donde los contratos se fijan con antelación, el impacto podría tardar hasta un año en hacerse evidente.
¿Por qué suben los precios?
El encarecimiento del plástico está directamente ligado al aumento del petróleo y el gas natural, impulsado por la incertidumbre en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del suministro energético mundial.
Desde el inicio del conflicto, el precio del crudo pasó de unos $67 por barril a más de $98 en su punto máximo en marzo. A esto se suma un aumento de más del 60% en los precios del gas natural en mercados de Europa y Asia.
Dado que más del 99% del plástico se produce a partir de combustibles fósiles, el impacto es directo. Materiales clave como el polietileno y el polipropileno —ampliamente utilizados en envases y empaques— ya registran incrementos significativos.
El Medio Oriente juega un papel clave en este mercado, al concentrar cerca de una cuarta parte de las exportaciones globales de estos materiales, lo que agrava la situación ante cualquier interrupción en la región.
Pocas alternativas a corto plazo
Los expertos advierten que reemplazar el plástico no es una solución inmediata. Materiales como vidrio o papel implican mayores costos y cambios en los procesos de producción.
“En el corto plazo, no hay muchas alternativas viables”, advirtió Foudy.
Ante este escenario, algunas empresas podrían reducir la cantidad de material en sus productos para contener costos, aunque esto no evitaría aumentos en artículos que dependen casi totalmente del plástico.
¿Qué pueden esperar los consumidores?
Los analistas coinciden en que, si los precios del petróleo se mantienen elevados por varios meses, el impacto podría extenderse durante uno o incluso dos años.
Incluso si el conflicto se reduce en el corto plazo, la normalización de la cadena de suministro tomaría tiempo, lo que significa que los consumidores seguirán viendo precios más altos en múltiples productos del día a día.


