Seguramente, lo habrán visto muchísimas veces cada vez que transitan de Bayamón a Dorado por el expreso PR-22.

Ya por Toa Baja y del lado derecho de la vía hay un enorme lote con hileras interminables que contienen centenares de automóviles nuevos. Es el centro de distribución de vehículos y piezas de Toyota de Puerto Rico y ha estado en operaciones desde 2008.

Si el complejo luce grande desde el expreso, ahora lo será más.

La automotriz acaba de anunciar un ambicioso plan de expansión en el que se invertirán $55 millones a lo largo de los próximos cinco años. Se espera que la labores concluyan en 2031. Aunque la inversión beneficiará a todo el complejo, la parte de la operación que obtendrá el mayor crecimiento será la de piezas con una ampliación de un 30%. Actualmente cuenta con 100,000 pies cuadrados, pero el proyecto contempla aumentarlo a 130,000 pies.

Desde allí se distribuyen piezas a todos los 22 concesionarios y centros de servicio de Toyota en Puerto Rico y los dos de Lexus, más los dos de Toyota ubicados en Islas Vírgenes estadounidenses.Aun no ha sido ampliado, pero el centro ya de por sí almacena una cantidad muy impresionante de piezas: casi medio millón.

Ver video AQUÍ

El grueso corresponde a componentes que son instalados como parte de los programas de garantía y mantenimiento de los modelos nuevos y de años recientes que son atendidos a diario en todos los centros de servicio de Toyota y Lexus.

Pero, el centro también contiene piezas para apoyar modelos ya entrados en años e incluso, los antiguos.

Toyota de Puerto Rico amplía su centro de distribución de Toa Baja.
Toyota de Puerto Rico amplía su centro de distribución de Toa Baja. (Andrés O'Neill)

Al preguntarle a uno de los gerentes de las instalaciones, me dijo que las partes más antiguas que tienen en inventario son para el Corolla... ¡de 1974! Así que, definitivamente, allí también deben de tener piezas para los Punto Ocho.

Hubo una parte del recorrido de las instalaciones que me impresionó. Era una sección muy grande de pasillos que contenían múltiples hileras de gavetitas de colores primarios. Se asemejaba al área de almacenaje de juguetes, lápices y crayolas de un kindergarten o un centro de cuidado infantil.

Pero lo grandioso es que algo con una apariencia tan simple fuera parte una de las operaciones de almacenaje y logística automotriz más complejas y abarcadoras, no solo de Puerto Rico, sino de gran parte del Caribe.De hecho, el centro es descrito por funcionarios de la compañía como “el corazón de las operaciones de Toyota en Puerto Rico e Islas Vírgenes”.

El gran complejo de Toa Baja no se limita a la distribución de piezas, también reparte automóviles. Allí llegan vehículos de Toyota y Lexus provenientes de fábricas tan lejanas como de Japón o tan relativamente cercanas como Estados Unidos y México para luego ser trasladados a los concesionarios de Puerto Rico e Islas Vírgenes.

Anualmente reciben, procesan, preparan, acondicionan y luego reparten más de 35,000 automóviles y en cualquier momento dado pueden almacenar hasta mil vehículos a la misma vez.