El Servicio Nacional de Meteorología advirtió sobre condiciones marítimas peligrosas en las aguas del Atlántico y el Pasaje de la Mona, así como un alto riesgo de corrientes marinas en varias playas de Puerto Rico, que podría extenderse hasta mediados de semana.

Según el pronóstico emitido el domingo, 25 de octubre, un oleaje del norte de período prolongado comenzará a propagarse por las aguas del Atlántico y los pasajes locales a partir del lunes, lo que provocará un aumento en el tamaño de las olas hasta alcanzar cerca de siete pies.

Estas condiciones, combinadas con vientos moderados a localmente fuertes del sureste, mantendrán el mar picado y condiciones peligrosas para la navegación, al menos hasta el martes.

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El riesgo también se extenderá a las zonas costeras. El SNM mantiene vigente un alto riesgo de corrientes marinas para las playas del norte, oeste y este de Puerto Rico, así como Culebra, al menos hasta la noche del martes.

La combinación de un oleaje del norte que comienza a disminuir y nuevos pulsos de marejada del mismo origen favorecerá la formación de corrientes marinas capaces de arrastrar a los bañistas mar adentro, incluso en playas que aparenten estar tranquilas.

Ante este escenario, los meteorólogos exhortan a los bañistas a mantenerse fuera del agua en las zonas bajo advertencia y a respetar las banderas, los avisos colocados en las playas y las instrucciones de los salvavidas y las autoridades locales.

En cuanto a las condiciones atmosféricas, el pronóstico apunta a un comienzo de semana con aguaceros pasajeros, principalmente durante la noche y la madrugada del lunes, cuando aumentará la humedad sobre la región.

El sureste y sur de Puerto Rico tendrán la mayor probabilidad de experimentar esta actividad, que podría provocar acumulación de agua en las carreteras y en áreas con drenaje deficiente. Sin embargo, no se anticipan problemas significativos de inundaciones durante este periodo.

Entre el miércoles y el jueves se espera un patrón relativamente más seco y estable, aunque el calentamiento diurno y los efectos locales podrían generar aguaceros y tronadas aisladas durante las tardes, especialmente sobre la zona montañosa de la isla.

Las condiciones podrían tornarse más húmedas e inestables a partir del viernes, debido al acercamiento de una vaguada en los niveles altos de la atmósfera y otros factores que favorecerán el desarrollo de aguaceros y tronadas.

La humedad podría aumentar, mientras que los vientos débiles que dirigen los sistemas de lluvia permitirían que algunos aguaceros permanezcan más tiempo sobre una misma zona.

Por ello, el SNM anticipa un riesgo elevado de inundaciones urbanas y de pequeños riachuelos durante el viernes y el sábado, además de aumentos rápidos en el nivel de los ríos. Las tronadas también podrían generar ráfagas de viento y frecuentes descargas eléctricas.

Aunque la lluvia podría ganar protagonismo hacia el fin de semana, el peligro marítimo será una de las principales preocupaciones durante el comienzo de la semana, particularmente para quienes planifiquen visitar las playas o realizar actividades en el mar.