Puerto Rico experimentará temperaturas más cálidas durante los próximos días, mientras que un cambio en las condiciones atmosféricas favorecerá un aumento significativo de las lluvias desde el jueves hasta el sábado, cuando podría elevarse el riesgo de inundaciones en distintas zonas de la isla.

De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología (NWS en inglés), los vientos cambiarán gradualmente de dirección y vendrán del sur nuevamente, lo que provocará un incremento en las temperaturas y en los índices de calor, particularmente en áreas urbanas, costeras y de menor elevación.

Los índices de calor podrían alcanzar los criterios para una advertencia de calor, por lo que los meteorólogos exhortaron a la ciudadanía a mantener las medidas de precaución, especialmente a quienes trabajan o realizan actividades al aire libre durante períodos prolongados.

Mientras tanto, se espera que las condiciones meteorológicas se tornen más húmedas e inestables a partir del jueves.

El NWS explicó que el contenido de humedad en la atmósfera podría aumentar a niveles superiores a los normales para esta época del año.

Esta combinación de humedad abundante, vientos débiles y aguaceros de lento movimiento favorecerá la acumulación de lluvia, principalmente en sectores del sur, interior y norte de Puerto Rico, así como en las Islas Vírgenes estadounidenses.

Los meteorólogos identificaron las inundaciones como una de las principales preocupaciones para el período entre jueves y sábado. El riesgo incluye inundaciones en zonas urbanas, carreteras, pequeños riachuelos y quebradas, sin descartar inundaciones repentinas aisladas.

Antes de ese cambio en el patrón del tiempo, se esperan aguaceros y tronadas durante las tardes, principalmente en el noroeste de Puerto Rico.

Según el SNM, la combinación de humedad disponible, el calentamiento diurno y las brisas marinas favorecerá el desarrollo de actividad convectiva. Estos aguaceros podrían producir precipitaciones fuertes de forma localizada, acumulaciones rápidas de agua en las carreteras y aumentos menores en pequeños cuerpos de agua.

La actividad de lluvia disminuirá durante las noches, aunque podrían registrarse algunos aguaceros pasajeros en sectores expuestos a los vientos.

En el panorama marítimo, las condiciones picadas mejorarán gradualmente hasta mediados de semana, a medida que disminuyan los vientos y el oleaje. También se espera una reducción del riesgo de corrientes marinas en muchas playas.

Sin embargo, el SNM anticipó la llegada de un nuevo oleaje del norte hacia finales de semana, que podría provocar nuevamente condiciones peligrosas en las playas durante el fin de semana.

Las zonas más susceptibles serían la costa norte de Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, donde podrían aumentar el riesgo de rompientes peligrosas y corrientes marinas.