Abuelos sacrifican parte de sus ahorros para sostener a hijos y nietos
El modelo tradicional en el que los hijos terminaban sus estudios, conseguían empleo y rápidamente formaban un hogar propio ya no refleja la realidad actual.

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Un nuevo estudio revela que nueve de cada diez abuelos aportan dinero a sus nietos y que el gasto promedio anual alcanza los $2,654, una tendencia que también está obligando a muchos adultos mayores a tocar sus ahorros para el retiro.
La ayuda económica de los abuelos se ha convertido en un salvavidas para millones de familias en Estados Unidos, pero también en una presión creciente sobre las finanzas de quienes están cerca o ya viven de su jubilación.
De acuerdo con datos citados por AARP, nueve de cada diez abuelos destinan dinero a sus nietos, con un desembolso promedio de $2,654 al año. En algunos casos, ese apoyo incluye gastos cotidianos, matrícula escolar, cuentas médicas o reparaciones inesperadas de vehículos para que sus hijos puedan seguir trabajando.
Familias dependen de los abuelos
La tendencia también queda reflejada en el Índice BMO Real Financial Progress, que encontró que casi dos de cada cinco padres de niños pequeños esperan recibir ayuda financiera de sus propios padres o abuelos durante el próximo año.
Entre quienes anticipan ese respaldo:
- 47% espera dinero para cubrir necesidades diarias.
- 25% confía en aportaciones para cuentas de ahorro o planes educativos de sus hijos.
El fenómeno responde, en parte, al alto costo de la vivienda, la deuda estudiantil y el aumento del costo de vida, factores que han retrasado la independencia económica de muchos adultos jóvenes.
En riesgo el retiro
El impacto no es menor para los adultos mayores. Según otra investigación citada por AARP, 11% de los abuelos ha retirado dinero de sus ahorros o de fondos destinados a la jubilación para apoyar económicamente a sus nietos.
Uno de los casos destacados es el de Haron Marlee, una terapeuta semirretirada de 59 años, quien aseguró haber destinado $24,000 en un solo año para ayudar a su hija y a sus nietos.
Para la experta Laura, citada en el informe, el modelo tradicional en el que los hijos terminaban sus estudios, conseguían empleo y rápidamente formaban un hogar propio ya no refleja la realidad actual.
En su lugar, plantea que muchas familias viven un proceso de “despegue por etapas”, en el que los hijos alcanzan la independencia económica de forma gradual y continúan necesitando apoyo familiar durante más tiempo.
Ese respaldo suele prolongarse incluso cuando los hijos ya son padres, convirtiendo a los abuelos en una pieza clave tanto para el cuidado como para la estabilidad financiera de varias generaciones.


