Acusan a Microsoft de fraude con programa para tramitar residencia permanente a trabajadores
Vicepresidente JD Vance anunció que la empresa fue suspendida del programa.

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Washington. El gobierno del presidente Donald Trump está suspendiendo al gigante tecnológico Microsoft de un programa para tramitar la residencia permanente (green card) de trabajadores que llegan a EE. UU. con una visa H-1B, tras acusar a la empresa de fraude.
“Si se hacen los cálculos, por cada trabajador que Microsoft despidió, reemplazó a esa persona con un trabajador extranjero y medio en régimen de servidumbre”, declaró el vicepresidente JD Vance en una conferencia de prensa en la Casa Blanca donde se anunció la medida.
El programa H-1B ha sido durante mucho tiempo blanco de críticas por parte de los partidarios de Trump, quienes sostienen que dicho programa perjudica a los trabajadores estadounidenses y está plagado de abusos.
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Las visas H-1B están destinadas a empleos de alta cualificación para los que resulta difícil encontrar trabajadores estadounidenses. Las empresas tecnológicas son las principales usuarias de este programa; cerca de tres cuartas partes de las aprobaciones corresponden a trabajadores procedentes de la India.
Microsoft no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
El anuncio de Vance se produjo un día después de que la administración republicana de Trump lanzara otra ofensiva contra los estudiantes internacionales y su capacidad para trabajar en Estados Unidos.
El miércoles, el Departamento de Seguridad Nacional propuso una tarifa de 70.000 dólares para los estudiantes internacionales que deseen trabajar en el país. La norma propuesta exigiría a las instituciones educativas abonar dicha tarifa por cada estudiante que participe en el programa de Capacitación Práctica Opcional (OPT, por sus siglas en inglés), el cual permite a los alumnos desempeñar empleos relacionados con su especialidad académica, ya sea durante sus estudios o tras finalizar los mismos.
Vance también cuestionó a universidades que, según sugirió, estaban abusando de un programa que permite la llegada de estudiantes internacionales a EE. UU. Estas visas temporales, conocidas como visas J-1, permiten a visitantes extranjeros viajar al país para participar en programas de intercambio laboral y académico. Vance señaló específicamente a nueve universidades que, a su juicio, merecían una investigación más exhaustiva por fraude relacionado con las visas J-1, argumentando que utilizaban el programa en mayor proporción que otras instituciones similares.

