Nueva York. El juez Juan Merchan aplazó este viernes 30 días el juicio penal contra el expresidente Donald Trump en Nueva York, por 34 delitos relacionados con los pagos irregulares a una actriz porno en 2016, un juicio que estaba programado para el 25 de marzo.

Tanto la Fiscalía de Manhattan, como la defensa de Trump, se habían mostrado partidarios del aplazamiento, dada la gran cantidad de documentos aportados por las autoridades federales en los últimos días.

Ayer mismo, el fiscal neoyorquino Alvin Bragg hizo alusión a 31,000 páginas de “registros adicionales” y dijo que se esperaban más documentos, por lo que propuso al juez un retraso de 30 días para “garantizar que la defensa tiene tiempo de revisar los nuevos materiales”.

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En su decisión, el magistrado utiliza la fecha del 25 de marzo para convocar una audiencia en la que tratar una moción de la defensa sobre el proceso de recabado de pruebas, “las circunstancias en torno a la producción de documentos” por parte de la Fiscalía federal y posiblemente la nueva fecha del juicio.

Los abogados de Trump previamente argumentaron que la Fiscalía de Manhattan ha infringido las normas que rigen el análisis y selección de pruebas y por eso pidieron que se desestime la acusación entera, o que en la alternativa se excluyan varios testimonios y se aplace el juicio al menos 90 días.

“El tribunal fijará la nueva fecha de juicio, si es necesario, cuando falle sobre la moción de la defensa tras la audiencia”, indica Merchan, que destaca que sigue en efecto su orden de que las partes, y en concreto el acusado, no asuman “ningún compromiso” mientras dure el juicio.

Trump, que es el favorito republicano a la Casa Blanca para las elecciones presidenciales de este año, ha intentado obstaculizar el caso en varias ocasiones, la última de ellas solicitando al juez esta semana que espere a que el Tribunal Supremo falle sobre su posible inmunidad presidencial en otro caso, el de interferencia electoral.

La Fiscalía de Manhattan acusó al exmandatario de 34 delitos en relación con 130,000 dólares que pagó a la actriz porno Stormy Daniels durante la campaña presidencial de 2016 para ocultar una supuesta aventura extramatrimonial, unos pagos que Trump ocultó con la colaboración de su entonces abogado, Michael Cohen.