Una dentista de Fort Worth, Texas, fue arrestada por la muerte de una paciente de 4 años que falleció tras someterse a un procedimiento dental en el que, según las autoridades, hubo presuntas fallas en la sedación, el monitoreo y la respuesta ante una emergencia médica.

La doctora Chrishelle Hemphill, de 48 años, fue detenida el miércoles bajo un cargo de causar lesiones a un menor que resultaron en daños corporales graves, informó la Policía de Fort Worth.

La acusación está relacionada con la muerte de Aithana Rodríguez Arriaga, quien murió el 1 de abril luego de un procedimiento realizado en la clínica Cuddle Kids Dental Care, publicó Dallas Morning News.

Según documentos judiciales, una investigación determinó que la menor falleció por toxicidad causada por meperidina, un analgésico opioide también conocido como Demerol. La oficina del médico forense del condado de Tarrant clasificó la muerte como accidental.

Los análisis toxicológicos encontraron 793 nanogramos por mililitro de meperidina en la sangre de la niña, una concentración que investigadores describieron como potencialmente letal. Un médico forense y un toxicólogo indicaron que ese nivel habría sido elevado incluso para un adulto.

La menor fue sometida a una frenectomía

Aithana, quien pesaba 44 libras, acudió al consultorio dental para una frenectomía, un procedimiento utilizado para corregir problemas relacionados con el frenillo lingual.

De acuerdo con la declaración jurada de arresto, el plan de sedación incluía hidrato de cloral, hidroxizina, meperidina y óxido nitroso. Aunque las dosis individuales registradas estaban dentro de los límites establecidos, una investigación de la Junta Estatal de Examinadores Dentales de Texas concluyó que no se tomaron en cuenta adecuadamente los efectos combinados de esos medicamentos, los cuales pueden afectar la respiración.

La madre de la menor dijo a las autoridades que Hemphill le explicó que su hija sería sedada, pero que permanecería despierta durante el procedimiento.

Los documentos señalan que la dentista entregó un medicamento líquido que la madre administró antes de la intervención y que posteriormente se utilizó óxido nitroso. La madre indicó que no se le permitió permanecer en la sala durante el procedimiento.

La niña perdió el conocimiento durante la recuperación

Según la investigación, aproximadamente una hora después la madre pudo entrar al área del procedimiento y encontró a Hemphill sosteniendo a la niña mientras intentaba despertarla con una paleta de hielo.

La madre relató que notó que la pierna de su hija estaba fría y que la cabeza de la menor cayó hacia atrás.

Poco después, paramédicos del Departamento de Bomberos de Fort Worth llegaron al lugar y encontraron a Aithana inconsciente. La trasladaron al hospital Harris Southwest, donde fue declarada muerta.

Hemphill dijo a los investigadores que la niña había permanecido despierta durante el procedimiento y que inicialmente se había recuperado bien, pero que comenzó a perder el conocimiento durante la etapa posterior.

Señalan fallas en la respuesta médica

Un empleado del consultorio declaró que observó la salida de un líquido rosado por las fosas nasales de la menor. El personal intentó realizar maniobras de emergencia, incluyendo respiración asistida, reanimación cardiopulmonar y el uso de un desfibrilador externo automático.

Durante la emergencia, los registros indicaron que la saturación de oxígeno de Aithana llegó a 63%, mientras que su presión arterial sistólica rondaba los 64 puntos.

En una llamada al sistema de emergencias 9-1-1, Hemphill habría dicho: “Mi paciente no despierta. La sedamos. Estamos tratando de administrarle medicamentos para revertir el efecto”, según los documentos judiciales.

Las autoridades señalan que la dentista administró flumazenil, un medicamento utilizado para revertir los efectos de ciertos sedantes, pero las pruebas no detectaron benzodiacepinas en el organismo de la menor.

La meperidina, al ser un opioide, puede revertirse con naloxona. Sin embargo, la investigación indica que ese medicamento no fue administrado en el consultorio dental, sino posteriormente en el hospital.

Un anestesiólogo que revisó el caso indicó a la policía que la menor presentaba insuficiencia respiratoria y que necesitaba ventilación asistida y naloxona.

La defensa de la dentista

Hemphill dijo a los investigadores que creía que la muerte pudo haber sido causada por una condición respiratoria no diagnosticada combinada con los efectos de la meperidina.

Sin embargo, la madre de Aithana indicó que la niña utilizaba un aerosol nasal para tratar ronquidos, pero que nunca había recibido un diagnóstico de problemas respiratorios. Profesionales médicos que atendían a la menor también informaron que no tenía antecedentes conocidos de enfermedades respiratorias.

La policía sostiene que Hemphill no evaluó correctamente la interacción de los medicamentos utilizados, no realizó un monitoreo adecuado durante la recuperación, no identificó a tiempo el deterioro respiratorio de la niña y no administró el medicamento indicado para revertir los efectos del opioide.

La doctora enfrenta un cargo grave de segundo grado mientras continúa la investigación del caso.