Los precios de los medicamentos con receta en Estados Unidos registraron una caída histórica durante el último año, aunque el descenso no significa necesariamente que todos los consumidores estén pagando menos en las farmacias.

Según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), los precios de los medicamentos con receta disminuyeron 3.1% entre julio de 2025 y julio de 2026. Se trata de la mayor reducción anual registrada desde 1963.

Solo entre junio y julio de este año, los precios bajaron 0.8%.

¿Quiénes podrían beneficiarse?

El descenso puede representar un alivio para algunas personas, especialmente aquellas que compran medicamentos directamente y pueden acceder a descuentos ofrecidos por fabricantes, farmacias o plataformas de venta.

Sin embargo, el impacto para cada consumidor depende de factores como el medicamento que utiliza, su cobertura de seguro, los deducibles y los gastos que debe pagar de su bolsillo.

Por esta razón, una reducción en el precio promedio de los medicamentos no significa que todas las personas estén viendo una disminución equivalente en sus recetas. Los costos de seguros y otros gastos médicos también pueden aumentar.

Trump atribuye la caída a sus políticas

La administración del presidente Donald Trump ha presentado los nuevos datos como un resultado de sus esfuerzos para reducir el costo de los medicamentos.

La Casa Blanca ha destacado iniciativas como TrumpRx, una plataforma destinada a facilitar el acceso de consumidores a determinados medicamentos con descuentos, así como la política conocida como “nación más favorecida”, que busca vincular los precios estadounidenses con los de otros países.

Trump y sus funcionarios han utilizado la reducción de precios como evidencia de que sus políticas están dando resultados.

No obstante, expertos en precios de medicamentos advierten que atribuir toda la caída a una sola política sería simplificar demasiado la situación.

También influyen los medicamentos genéricos

Uno de los factores que puede estar contribuyendo a la reducción es el aumento de la competencia en el mercado, especialmente con la llegada de medicamentos genéricos y biosimilares.

Cuando expiran las patentes de algunos medicamentos de marca, pueden aparecer alternativas más económicas, lo que ejerce presión sobre los precios.

Además, las negociaciones de precios de Medicare establecidas por la Ley de Reducción de la Inflación de 2022, aprobada durante la administración de Joe Biden, comenzaron a tener efectos sobre determinados medicamentos de alto costo en 2026.

El descenso no significa que las recetas sean baratas

Aunque los nuevos datos representan una señal positiva para los consumidores, los especialistas señalan que el precio promedio registrado por el índice de inflación no refleja necesariamente lo que cada paciente paga.

Los seguros médicos, deducibles, copagos y otros gastos pueden hacer que una persona continúe pagando una cantidad elevada por sus medicamentos, incluso cuando el precio promedio del producto ha disminuido.

Por eso, la caída de 3.1% representa un cambio importante en el mercado, pero todavía no significa que el problema del alto costo de los medicamentos en Estados Unidos haya quedado resuelto.