Los Ángeles. Alma Figueroa comenzó a preocuparse cuando supo que su compañía de gas quiere probar una tecnología controvertida para combatir el calentamiento global: mezclar hidrógeno con gas natural para encender su estufa y otros aparatos de casa. Figueroa tiene asma y hace poco se enteró de que su cáncer de pulmón ha reaparecido, por eso le preocupan los posibles riesgos para la salud.

“No quiero ser experimento de nadie”, dijo Figueroa, de 60 años, residente de Orange Cove, en el Valle Central de California en los Estados Unidos.

La agencia de California que regula los servicios públicos dio instrucciones a Southern California Gas Co. y a otras empresas que prueben proyectos para combinar e inyectar hidrógeno en la infraestructura de gas. Los defensores lo consideran importante para ayudar a California a reducir sus emisiones que calientan el planeta, disminuyendo su dependencia del gas e integrando una energía más limpia en las tuberías existentes. También es parte de un esfuerzo estatal para crear estándares para la mezcla de hidrógeno.

Pero los oponentes dicen que plantea riesgos innecesarios, y los residentes de Orange Cove, que son en su mayoría latinos y campesinos de bajos ingresos, dicen que los procesos se están llevando a cabo sin transparencia ni su participación. Proyectos en los estados de Colorado y Oregón también han generado preocupación.

El interés en el desarrollo de hidrógeno creció durante la pasada administración del presidente Joe Biden, pero ha sido gravemente afectado con la administración de Donald Trump, quien canceló miles de millones de dólares para la tecnología de hidrógeno y otros proyectos de energía limpia.

El proyecto en Orange Cove es uno de los cinco que se proponen en California para probar cómo se comportan las tuberías de gas y los accesorios de casa que funcionan con ellas al utilizar diferentes cantidades de hidrógeno. Hawái lleva décadas mezclando hidrógeno.

¿Qué es la mezcla de hidrógeno?

El gas natural se compone principalmente de metano, un potente gas que contribuye al calentamiento del planeta y que está intensificando los fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo, los cuales afectan más a las comunidades de bajos ingresos y a las minorías étnicas.

Los defensores del hidrógeno verde lo consideran una forma de reducir las emisiones mediante alternativas más limpias. Se produce utilizando fuentes de energía renovable, como la solar o la eólica, para energizar un electrolizador, que separa el agua en hidrógeno y oxígeno. El hidrógeno es un gas libre de carbono que puede utilizarse para vehículos, generar electricidad y complementar las energías renovables intermitentes. El gobernador de California, Gavin Newsom, lo ha calificado como “un aspecto esencial de cómo impulsaremos nuestro futuro y reduciremos la contaminación”.

Algunos consideran que el proyecto propuesto de 18 meses en Orange Cove es un paso en esa dirección. SoCalGas construiría una planta de energía solar para alimentar la tecnología y distribuir la mezcla, con hasta un 5% de hidrógeno, a negocios y a los aproximadamente 10,000 residentes de la ciudad. El proyecto, estimado en 64.3 millones de dólares, se financiará con el dinero de los clientes de SoCalGas.

Una compañía de servicios públicos de Minneapolis estimó que una mezcla de hasta un 5% de hidrógeno verde reduciría la contaminación por carbono en aproximadamente 1,200 toneladas al año, lo que equivale a retirar 254 automóviles de gasolina.

Janice Lin del grupo Green Hydrogen Coalition afirmó que es importante probar la mezcla de hidrógeno. Estados Unidos tiene una vasta red de pipas de gas — de aproximadamente 3 millones de millas, según el Departamento de Energía— que puede utilizarse para transportar hidrógeno limpio y, al mismo tiempo, reducir la dependencia del gas, explicó. Si se implementa a gran escala, esta solución puede ser económica y ayudar a las industrias que no pueden electrificarse por completo a reducir su contaminación.

“La forma de alejarnos de los combustibles fósiles, purificar nuestro aire y minimizar nuestra dependencia es tener una alternativa viable”, afirmó.

California necesita demostrar que puede mezclar como otros países lo han hecho, pero aún hay muchas cosas que no se saben, dijo Alejandra Hormaza, profesora asistente que enseña cursos de energías renovables en la Universidad Politécnica Estatal de California, Pomona.

El consenso general es que hasta un 20% de hidrógeno por volumen es seguro, dijo, pero “la realidad es que necesitamos más trabajo experimental que utilice infraestructura de gas natural real para entender completamente los impactos del hidrógeno”.

En el año 2022, las compañías presentaron una solicitud conjunta para llevar cabo los proyectos de mezcla de hidrógeno. Se espera que la Comisión de Servicios Públicos de California tome una decisión este año.

¿Cómo surgió la propuesta del proyecto?

SoCalGas propuso inicialmente realizar pruebas de mezcla de hidrógeno en residencias estudiantiles y comedores de la Universidad de California, Irvine, ubicada en una comunidad acomodada. Sin embargo, redujo y modificó su propuesta después de protestas. Cuando los líderes de Orange Cove mostraron interés, la compañía de gas identificó a la ciudad como candidata ideal, porque tiene tuberías de diversos materiales, incluyendo acero y polietileno, un tipo de plástico, y una sola entrada de suministro de gas, lo que les permite un control total de la mezcla.

Los líderes de Orange Cove votaron unánimemente para aprobar el proyecto. No respondieron a múltiples llamadas ni correos electrónicos en los que se solicitaban comentarios. Sin embargo, en una junta pública en agosto, la alcaldesa Diana Guerra Silva afirmó que el proyecto generaría trabajo para los jóvenes e impulsaría el turismo.

En la misma junta, Angélica Martínez, una residente de Orange Cove, afirmó que la ciudad podría convertirse en “pionera” en la mezcla de hidrógeno. “Nuestra pequeña ciudad merece el reconocimiento y la atención a nivel nacional por su disposición a implementar un proyecto tan innovador”, dijo.

Otros residentes dicen que son una comunidad pobre y vulnerable, con poco poder político, cuyas preocupaciones está siendo ignoradas.

Orange Cove es un pequeño pueblo agrícola habitado principalmente por inmigrantes latinos que hablan español. El 39% de la población vive en la pobreza, según la Oficina del Censo de Estados Unidos. Es una región afectada por la contaminación y tiene la tasa más alta de asma en el condado de Fresno.

Figueroa dice que es una comunidad que históricamente no se ha involucrado en políticas de la ciudad. Pero esta vez, unos han lanzado una petición contra el proyecto y han expresado sus preocupaciones en reuniones públicas.

“Creo que la única razón por la que quieren Orange Cove es porque piensan que no habrá resistencia”, dijo. Algunos residentes indicaron que le han pedido a los líderes de la ciudad que organicen una reunión pública para hablar sobre el plan piloto, pero aún no se ha llevado a cabo.

¿Qué le preocupa a la gente?

Las investigaciones indican que quemar gas mezclado con hidrógeno en aparatos viejos no diseñados para ello puede aumentar las emisiones de óxidos de nitrógeno, contaminantes que empeoran el asma y están relacionados con otros problemas respiratorios. Puede deteriorar ciertos materiales y provocar fugas, lo que aumenta el riesgo de explosiones porque el hidrógeno es más inflamable.

Ryan Sinclair, microbiólogo ambiental de la Universidad de Loma Linda y consultor de Leadership Counsel for Justice and Accountability, afirmó que las viviendas con aparatos viejos son más vulnerables a estos riesgos: en infraestructuras antiguas, una mezcla de hidrógeno del 5% puede aumentar las emisiones de óxidos de nitrógeno un promedio de 8%. Le preocupa que los residentes de bajos ingresos de Orange Cove no tengan los medios para reemplazar o mantener sus aparatos, y señaló que se necesitan más evaluaciones de riesgos para la salud antes de comenzar los proyectos de mezcla de hidrógeno.

Hormaza, de Cal Poly, que ha investigado las fugas de hidrógeno en sistemas de gas durante la última década, dijo que hay investigaciones contradictorias sobre si el hidrógeno puede aumentar las fugas.

También existen preocupaciones sobre el potencial del hidrógeno para aumentar el calentamiento global. Las investigaciones demuestran que el hidrógeno puede calentar el planeta indirectamente al interactuar con otros gases.

Los grupos ambientales dicen que el hidrógeno solo debería utilizarse en industrias de alto consumo energético, como la aviación, la producción de cemento o el acero, que no pueden electrificarse fácilmente. Otros sostienen que electrificar los aparatos, por ejemplo, son formas más eficientes de reducir las emisiones.

“Para mí es un proyecto absurdo. Es un desperdicio de dinero”, dijo Michael Claiborne, abogado director de Leadership Counsel for Justice and Accountability, un grupo de defensa que representa a las residentes de Orange Cove. Añadió que también expone a los residentes a riesgos innecesarios.

Si se aprueban los proyectos, SoCalGas afirmó que implementará medidas de seguridad antes, durante y después de su ejecución, incluyendo inspecciones de fugas y tecnología de detección, prevención de reflujo para mantener el hidrógeno dentro del área controlada y el desarrollo de planes de respuesta ante emergencias.

Francisco González, de 17 años y residente de Orange Cove, afirmó que su comunidad no está en contra del cambio ni de las energías limpias. “Pero sí estamos en contra de que nos dejen fuera de la conversación”.