La ley de inmigración estadounidense permite que un ciudadano norteamericano solicite una visa de no inmigrante K-1 para que su prometido(a) extranjero(a) pueda ingresar al país con el fin de casarse en un plazo de 90 días tras su llegada.

Después de contraer matrimonio de buena fe, la persona podrá solicitar ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) el ajuste de estatus para obtener la residencia permanente.

Sin embargo, las autoridades migratorias advierten sobre la rigurosidad que se está aplicando para verificar si las bodas están siendo utilizadas únicamente como un recurso para adquirir de una manera más sencilla la green card.

De acuerdo con Kevin J. Stewart, abogado de inmigración, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, impuso nuevas medidas para examinar cada vez más la legitimidad de los matrimonios.

“Si bien todas las solicitudes de residencia permanente se enfrentan ahora a un mayor escrutinio, la cohabitación siempre ha sido uno de los factores más importantes para demostrar la autenticidad de un matrimonio”, señaló el profesional en la revista ‘Newsweek’.

Es por ello que el USCIS examinará con mayor detenimiento a las parejas que, a pesar de estar cansadas, viven separadas, ya que para las autoridades estadounidenses puede parecer un mecanismo para obtener beneficios migratorios.

¿Qué pasa cuando la separación es por causas justificadas?

Según el abogado de inmigración, hay parejas que, en ocasiones, deben estar separadas por trabajo, educación u otro tipo de razones, por lo que lo más recomendable en esos casos es siempre proporcionar tanta evidencia como sea posible.

No obstante, los funcionarios de la agencia federal no solo se limitan a revisar la convivencia de los matrimonios, ya que también evalúan las responsabilidades financieras conjuntas y otras pruebas que certifican la unión.

Por su parte, Brad Bernstein, abogado de inmigración, aclara que “estar en una relación no otorga la residencia permanente, mientras que vivir juntos sí la otorga”.

En ese sentido, el USCIS advierte que cuando las parejas que no conviven bajo el mismo techo presentan documentación inconsistente o parecen haber contraído matrimonio con fines migratorios, estas podrían enfrentar procedimientos más largos e incluso la denegación total de la solicitud.