Científico confiesa intento de envenenar a colega para lograr ascenso
Diseñó un plan con ChatGPT.

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Un científico de 41 años vinculado a la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos) confesó haber intentado envenenar a un colega de trabajo en un laboratorio, en un caso relacionado con un conflicto por un ascenso profesional.
Makoto Kuroda, investigador adscrito al Instituto de Investigación de la Gripe de la Facultad de Medicina Veterinaria, reconoció haber planeado el envenenamiento de un compañero al que consideraba un rival dentro del entorno laboral. De acuerdo con la investigación, el científico habría utilizado ChatGPT para estructurar el plan.
La policía acudió a la Universidad de Wisconsin el 6 de abril luego de recibir un reporte sobre la posible presencia de sustancias químicas en una botella de agua perteneciente a un empleado, según el informe policial citado por el ‘NY Post’. La intervención se realizó tras la alerta sobre una posible manipulación del líquido.
La víctima, identificada únicamente como TM, declaró que detectó una anomalía tras beber agua de la marca Trader Joe’s. Según su testimonio, percibió un “sabor extraño”. Posteriormente, afirmó que dos días después “notó un olor extraño que provenía de sus zapatos” y sospechó que podía tratarse de cloroformo.
Los análisis realizados por las autoridades al contenido de la botella confirmaron la presencia de cloroformo, según los resultados de laboratorio incorporados a la investigación policial.
Relación laboral y avance de la investigación
Makoto Kuroda y TM trabajaban en el mismo laboratorio. Ambos lograron un ascenso, aunque TM obtuvo un segundo reconocimiento adicional. Según la investigación, el plan del científico consistía en eliminar a su colega para obtener ventaja en el proceso de ascensos.
Tras el regreso de la policía a la universidad, Makoto Kuroda admitió su participación en los hechos. En un encuentro directo con la víctima, le susurró: “Yo lo hice”. Además, envió un correo electrónico en japonés a un profesor en el que reconocía ser responsable del hecho.
“TM y el acusado eran buenos amigos, pero se distanciaron y dejaron de serlo”, señala la acusación dentro del expediente del caso.
El investigador fue detenido y posteriormente dejado en libertad bajo fianza. Las autoridades impusieron una restricción que le prohíbe acercarse a la víctima mientras avanza el proceso judicial.

