Los viajeros que regresaban del feriado de Acción de Gracias el domingo se encontraron con cientos de vuelos retrasados y cancelados en Chicago tras una tormenta invernal en la región de los Grandes Lagos, mientras una mezcla de lluvia y nieve se desarrollaba en el noreste del país.

En Wisconsin, las cuadrillas de servicios públicos trabajaban para restablecer la electricidad a miles de personas, mientras que el aeropuerto de Des Moines, en Iowa, reabrió al mediodía en este día crítico de viajes, después de que un vuelo de Delta Connection que llegaba desde Detroit se deslizó fuera de una pista helada. No se reportaron heridos y los pasajeros fueron transportados a la terminal en autobús.

Cientos de iglesias en el oeste de Michigan pidieron a sus feligreses que se quedaran en casa o vieran los servicios en línea. Hasta 12 pulgadas (unos 30 centímetros) de nieve han caído desde el sábado en áreas cercanas al lago Michigan.

Más de 250 vuelos hacia y desde el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago habían sido cancelados para la 1 p.m., mientras que más de 900 estaban retrasados, según el sitio de seguimiento FlightAware.

En Wisconsin, We Energies reportó más de 6,000 cortes de energía, con más de la mitad en Milwaukee y South Milwaukee. Mark Paladino dijo en Facebook que estaba paleando nieve el domingo cuando su complejo de apartamentos en Fredonia perdió electricidad. Otros reportaron que las líneas eléctricas estaban cediendo bajo el peso de la nieve pesada y húmeda.

En otras zonas de Iowa, fuertes ráfagas de viento el domingo devolvían la nieve a las carreteras, prolongando las condiciones peligrosas de viaje, según el Servicio Meteorológico Nacional.

“Tuvimos áreas de Iowa e Illinois que vieron más de un pie de nieve”, incluyendo 15 pulgadas (38 centímetros) en Fort Dodge, Iowa, dijo el meteorólogo Andrew Orrison.

Añadió que la nieve en la región de los Grandes Lagos estaba disminuyendo, pero que una nueva tormenta se dirigía al Atlántico Medio y al Noreste, con hasta un pie de nieve para el martes.

“Será la primera nevada de la temporada para muchas de estas zonas, y será bastante significativa”, dijo Orrison. “La buena noticia es que, por ahora, no parece que las principales ciudades vayan a experimentar una nevada considerable”.