Washington. El representante republicano de Texas Tony Gonzales anunció el jueves por la noche la retirada de su candidatura para la reelección tras de haber admitido una aventura con una asistente que después se suicidó, pero prometió terminar su mandato en el Congreso.

El liderazgo del Partido Republicano le había pedido que pusiera fin a su campaña para la reelección y otros miembros del Congreso reclamaron su renuncia.

“Después de una profunda reflexión y con el apoyo de mi amada familia, he decidido no optar a la reelección”, dijo Gonzales en un comunicado publicado a última hora del jueves en la red social X.

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Esta decisión es la última en una rápida sucesión de acontecimientos que sorprendió al Capitolio y provocó la apertura de una investigación del Comité de Ética de la Cámara de Representantes sobre su conducta. El anuncio de Gonzales de abandonar la contienda parece despejar el terreno. Los resultados de las primarias del martes determinaron un balotaje, previsto para mayo, contra Brandon Herrera, un fabricante de armas e influencer en materia de derechos de las armas en YouTube a quien había ganado por un escaso margen en las primarias de 2024.

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el liderazgo del Partido Republicano habían pedido la retirada de Gonzales antes el jueves, después de que el político reconoció en la víspera una relación que sacudió el panorama político tanto en su estado como en Washington.

“Lo hemos alentado a abordar directamente estas acusaciones tan graves con sus electores y sus colegas”, declararon en un comunicado Johnson; el líder de la mayoría, Steve Scalise; el jefe de disciplina Tom Emmer, y la presidenta de la Conferencia Republicana, Lisa McClain.

“Mientras, el liderazgo ha pedido al congresista Gonzales que se retire de su contienda por la reelección”, agregó la nota.

Johnson, republicano por Luisiana, enfrentó una enorme presión por parte de sus propios legisladores para tomar medidas, y varios republicanos pidieron que Gonzales se hiciera a un lado. Anna Paulina Luna, diputada republicana por Florida, presentó dos resoluciones para castigar a Gonzales: una para apartarlo de sus puestos en los comités de Asignaciones y de Seguridad Nacional y otra para reprenderlo.

El líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries de Nueva York, indicó que apoyaría la expulsión de Gonzales, una medida poco habitual que requiere una mayoría de dos tercios del pleno.

Pero el liderazgo republicano no pidió la renuncia de Gonzales en un momento en que se aferran a una estrecha mayoría, de unos pocos escaños, en la Cámara.

Su decisión se produjo después de que, en una aparición en el “Joe Pags Show”, a Gonzales se le preguntó si había mantenido una relación con la asesora Regina Ann Santos-Aviles.

Santos-Aviles, de 35 años, murió después de prenderse fuego en el patio trasero de su casa en Uvalde, Texas. La oficina del forense del condado de Bexar determinó después que su muerte fue un suicidio.

“Cometí un error y tuve un lapsus de juicio, y hubo una falta de fe, y asumo toda la responsabilidad por esas acciones”, expresó Gonzales.

El congresista, que está en su tercer mandato, había dicho que no renunciaría en respuesta a las acusaciones, y recientemente indicó a reporteros que habrá ocasión para que salgan a la luz todos los detalles y hechos.

Gonzales, padre de seis hijos, ganó por primera vez su escaño en 2020 tras 20 años en la Marina que lo llevó a pasar tiempo en Irak y Afganistán.

En la entrevista, emitida el miércoles, Gonzales afirmó que no había hablado con Santos-Aviles desde junio de 2024. La mujer murió en septiembre de 2025.

“No tuve absolutamente nada que ver con su trágico fallecimiento y, de hecho, me sorprendió tanto como a todos los demás”, sostuvo Gonzales.

Añadió que se reconcilió con su esposa, Angel, y que le ha pedido a Dios que lo perdone. También dijo que esperaba con interés la investigación del Comité de Ética.

Johnson y el liderazgo republicano instaron a ese comité a “actuar con celeridad”.

Según las normas de ética de la Cámara de Representantes, los legisladores no pueden mantener una relación sexual con ningún empleado de esa instancia que esté bajo su supervisión.