Miami. Una corte federal de apelaciones de Estados Unidos declaró este martes inconstitucional la ley de Florida que prohíbe la educación “woke”, como llaman los conservadores al liberalismo social, por considerar que viola el derecho a la libertad de expresión.

La Undécima Corte de Apelaciones de Estados Unidos revocó las disposiciones del acta “Stop W.O.K.E” que impiden a profesores de educación superior enseñar sobre raza y género en las escuelas públicas, como pretendía el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis.

En un fallo de 2 a 1, la corte consideró la norma como “una asombrosa afirmación de poder para prohibir ideas impopulares del discurso público en los lugares que los propios estatutos del estado reconocen como centros de investigación: las aulas, donde se confía en que los estudiantes analicen a fondo ideas buenas y malas”.

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El tribunal, que reiteró que la norma contraviene la Primera Enmienda de la Constitución, rechazó los argumentos del gobernador sobre que el estado puede controlar lo que dicen los profesores porque reciben un salario con recursos públicos estatales.

Florida busca evadir por completo cualquier limitación de la Primera Enmienda manipulando de forma improvisada varias doctrinas sobre la libertad de expresión para crear una nueva norma que eliminaría, de manera silenciosa, todas las protecciones de libre expresión en las aulas”, sentenció.

Los jueces fallaron a favor de la demanda que presentaron la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU, en inglés) y el Fondo de Defensa Legal (LDF) en 2022 en nombre de profesores y estudiantes afectados por la medida, que les impedía discutir sobre racismo, sexismo, privilegios y prejuicios.

Las asociaciones subrayaron en un pronunciamiento las implicaciones a nivel nacional del fallo, el primero que contempla la constitucionalidad de este tipo de prohibiciones, al citar que más de 30 estados han impulsado medidas similares tras la entrada en vigor de la legislación en Florida en 2022.

“La ley ‘Stop W.O.K.E’ es un ejemplo flagrante de los esfuerzos generalizados en todo el país, muy especialmente en Florida, para obligar al sistema público de educación superior a adoptar los puntos de vista de quienes están en el poder”, comentó Jin Hee Lee, directora de Iniciativas Estratégicas de LDF.

DeSantis ha impulsado también restricciones como una ley bautizada por sus críticos como “Don’t Say Gay” (No digas gay) que prohíbe hablar de temas LGBTIQ+ en las escuelas, además de convertir al estado en líder de la prohibición de libros, con más de 2,300 títulos removidos en el ciclo 2024-2025.