Donald Trump, de 80 años, ha aumentado más de 20 libras recientemente
La Casa Blanca sostiene que Trump se encuentra en “excelente estado de salud” y está plenamente capacitado para ejercer la presidencia.

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El aumento de peso del presidente Donald Trump ha vuelto a poner su estado de salud en el centro del debate público, luego de que varios especialistas advirtieran que su condición representa un factor de riesgo importante para enfermedades cardiovasculares, diabetes y otras complicaciones propias de la edad.
Según un análisis publicado por The Washington Post, Trump, de 80 años, habría ganado alrededor de 23 libras desde su última campaña presidencial y actualmente pesa 238 libras (108 kilos), con una estatura de 6 pies y 3 pulgadas. Esa combinación le da un índice de masa corporal de 29.7, apenas por debajo del umbral clínico de obesidad.
“Es un riesgo significativo”
El doctor Scott Kahan, director del National Center for Weight and Wellness, aseguró al Washington Post que el exceso de peso debe tratarse como una prioridad médica debido al impacto que puede tener en la salud del mandatario.
“Sabemos que la obesidad es un factor de riesgo importante para numerosos problemas de salud. Abordarla para proteger la salud del presidente debería ser una prioridad”, afirmó Kahan.
Otro de los especialistas citados, el excomisionado de la FDA David Kessler, explicó que la grasa acumulada alrededor de los órganos internos —conocida como grasa visceral— está estrechamente relacionada con un mayor riesgo de hipertensión, infartos, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2.
“Excelente salud”
Pese a las preocupaciones de médicos externos, el informe médico oficial divulgado por la Casa Blanca en mayo sostiene que Trump se encuentra en “excelente estado de salud” y está plenamente capacitado para ejercer la presidencia. El documento reconoce el aumento de peso, pero también señala que sus funciones cardíacas, pulmonares y neurológicas son normales, además de recomendar una mejor alimentación, más actividad física y pérdida de peso.
En semanas recientes, la apariencia física del presidente también ha generado preguntas por los hematomas visibles en sus manos y la hinchazón en sus piernas. La Casa Blanca atribuyó esas marcas al uso preventivo de aspirina y al frecuente contacto durante los saludos públicos, además de una insuficiencia venosa crónica considerada común en adultos mayores.
Trump ha sido conocido durante años por su afición a la comida rápida, las bebidas gaseosas y un estilo de vida con poco ejercicio estructurado. Aunque el propio presidente ha restado importancia a las críticas sobre su peso y asegura sentirse en buena forma, especialistas consultados por diversos medios coinciden en que mantener un peso saludable cobra aún mayor relevancia en una persona de 80 años sometida a las exigencias físicas y mentales de la presidencia.


