Estados Unidos lanza ataque contra Irán horas antes de las elecciones de medio término
Los ataques, descritos por Washington como acciones defensivas limitadas, ocurrieron en el estrecho de Ormuz, mientras el Gobierno de Donald Trump mantiene abiertas las gestiones diplomáticas con Teherán.

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Washington. Estados Unidos ha llevado a cabo ataques defensivos contra algunos objetivos iraníes en el estrecho de Ormuz, dijo un funcionario estadounidense el lunes, en vísperas de las cruciales elecciones de mitad de mandato.
La televisión estatal iraní informó que se escucharon explosiones en la isla de Qeshm. El funcionario, que no estaba autorizado a comentar públicamente y habló a condición de guardar el anonimato, dijo que se había atacado a “iraníes que usan misiles tierra-aire contra activos estadounidenses”.
Los ataques parecían ser limitados, más que un regreso total a las hostilidades, pero se llevaron a cabo después de que el presidente Donald Trump dijera anteriormente que Washington no atacaría a Irán antes de las elecciones legislativas del martes. Los ataques fueron reportados previamente por The Wall Street Journal.
La impopular guerra contra el gobierno iraní y el impacto resultante en los precios de la gasolina en Estados Unidos y otras partes de la economía han sido una vulnerabilidad para los republicanos mientras intentan mantener el control del Congreso.
La última vez que se supo que el gobierno había llevado a cabo algunos ataques fue en septiembre, pero miles de efectivos estadounidenses permanecen en las aguas frente a Irán, con el objetivo de mantener un bloqueo naval destinado a impedir que los buques petroleros que transportan crudo iraní lleguen al mercado global. Además, un tercer portaaviones y miles de soldados adicionales están en camino a Oriente Medio.
Más temprano el lunes, el vicepresidente estadounidense JD Vance ofreció un optimismo moderado de que aún se puede alcanzar un acuerdo, con el fin de evitar que Trump cumpla su amenaza de potencialmente ordenar nuevos ataques contra Irán después de las elecciones.
Vance envió una carta al jefe de seguridad de Irán, Mohsen Rezaei, la semana pasada, de la cual la Casa Blanca ha ofrecido pocos detalles. Trump dijo a los periodistas que esa misiva se centraba en ayudar a Irán con “suministros médicos y varias cosas”.
Pero Vance planteó el lunes que hay razones para creer que Washington y Teherán aún podrían llegar a un acuerdo.
“Hemos tenido varias buenas conversaciones con los iraníes”, dijo Vance a los periodistas cuando se le preguntó sobre la carta. “De hecho, acabo de hablar sobre esto con el presidente de Estados Unidos hace aproximadamente una hora. Miren, el presidente y yo nos sentimos bastante optimistas sobre las posibilidades de potencialmente llegar a un acuerdo negociado. Vamos a seguir trabajando en ello”.
Vance hizo sus comentarios mientras la región sigue en vilo con respecto a las perspectivas de que Washington reanude operaciones a gran escala contra el gobierno iraní. Las gestiones por canales secundarios están en marcha, mientras que Israel y algunos aliados de Oriente Medio presionan a Trump sobre el camino a seguir en la guerra de 8 meses que ha sacudido los mercados globales y ha causado estragos en Irán.
En una llamada el fin de semana Netanyahu presionó a Trump para que haya ataques
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu está presionando para que haya otra ola de ataques contra Irán después de las elecciones del martes en Estados Unidos, según dos funcionarios regionales y una tercera persona al tanto del asunto.
El que se reanude una guerra a gran escala contra Irán podría ayudar a Netanyahu a formar un gobierno de emergencia después de que él y sus aliados de extrema derecha perdieran su mayoría parlamentaria en las elecciones de la semana pasada. En ocasiones Trump ha amenazado con volver a atacar, a la vez que presiona para alcanzar un acuerdo con los iraníes.
Los dos funcionarios dijeron que las gestiones diplomáticas han avanzado: la semana pasada, mediadores qataríes sostuvieron dos rondas de conversaciones con funcionarios iraníes. Ambos funcionarios indicaron que los mediadores están tratando de impulsar un marco para que Irán cese sus ataques en el estrecho de Ormuz, a cambio de que Estados Unidos levante su bloqueo sobre los puertos iraníes.
Dijeron que se planea sostener más conversaciones esta semana. Los dos funcionarios declararon a condición de guardar el anonimato porque hablaban sobre informes secretos que habían recibido de funcionarios estadounidenses y, en un caso, israelíes.
Un funcionario dijo que Netanyahu estaba trabajando con altos funcionarios del gobierno estadounidense para persuadir a Trump de lanzar una campaña aérea rápida, pero extensa, y que el presidente estadounidense no parece haber tomado una decisión.
Netanyahu presionó para que haya ataques durante una llamada el fin de semana con Trump, quien no se comprometió a actuar militarmente, según una persona que fue informada al respecto.
Otros aliados de Estados Unidos en Oriente Medio han advertido que no conviene efectuar más ataques, pues consideran que eso desestabilizaría la región y podría llevar a los rebeldes hutíes aliados de Irán en Yemen a intensificar sus ataques contra Arabia Saudí y el transporte marítimo del mar Rojo, dijo un tercer funcionario regional. Las milicias respaldadas por Teherán en Irak también podrían involucrarse.
El gobierno israelí no efectuó comentarios de momento. La Casa Blanca no respondió directamente a preguntas sobre la conversación entre Netanyahu y Trump sobre posibles nuevos ataques durante la llamada del fin de semana.
El ministro de Defensa saudí, el príncipe Jalid bin Salman, dijo que habló por teléfono el lunes con el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, sobre “los últimos acontecimientos regionales e internacionales” y los continuos ataques de los hutíes contra Arabia Saudí.
Trump minimiza la magnitud del conflicto contra Irán en vísperas del día de las elecciones
Netanyahu había presionado para que se reanudaran los ataques incluso antes de las elecciones israelíes, al tiempo que intentaba destacar sus credenciales en materia de seguridad ante un público profundamente marcado por el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023.
Pero la guerra también ha cobrado gran relevancia para los votantes estadounidenses de cara a las elecciones del martes.
Los precios del petróleo cayeron bruscamente el lunes mientras las renovadas gestiones diplomáticas para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán parecían mostrar indicios de avance. El aumento de los precios en las gasolineras —una consecuencia de la guerra— ha sido una carga para el Partido Republicano de Trump mientras intenta mantener el control de ambas cámaras del Congreso.
Trump se refirió a dicha caída de precios en un discurso en Washington el lunes, que fue presentado como su argumento final ante los estadounidenses, y trató de minimizar la magnitud del conflicto, que les ha costado a los contribuyentes estadounidenses al menos 47,000 millones de dólares.
“No sé ni siquiera si se le puede llamar una guerra, porque llevamos meses sin combatir”, apuntó Trump.
Netanyahu no ha efectuado comentarios sobre Irán desde las elecciones israelíes, y su oficina no dijo nada sobre la última llamada con Trump.
Irán dice que está preparado para la guerra y a la vez impulsa la diplomacia
Teherán quiere garantías de que Washington implementará su parte de cualquier acuerdo. Estados Unidos e Israel han atacado dos veces a Irán mientras estaba involucrado en negociaciones sobre su controversial programa nuclear.
Funcionarios iraníes dicen públicamente que están preparados para la guerra o la diplomacia.
El nuevo líder supremo, el ayatolá Moytabá Jamenei, se reunió con los jefes militares de Irán y dijo que la respuesta a “cualquier tipo y nivel de amenaza” de Estados Unidos o Israel debería ser inmediata y sin “límites geográficos”, e instó a ampliar la lista de posibles blancos.
Un análisis reciente de The Associated Press encontró que los ataques iraníes contra más de dos docenas de bases estadounidenses desde que comenzó la guerra han causado miles de millones de dólares en daños a equipos.
Jamenei no ha sido visto públicamente desde los ataques iniciales de Israel y Estados Unidos el 28 de febrero, en los que murió su padre, el líder supremo anterior.
El jefe de seguridad de Irán, Mohsen Rezaei, dijo a la televisión estatal que “el tono ha cambiado completamente” por parte de Estados Unidos, y lo calificó como una “muy buena señal”. Tampoco dio detalles sobre la carta que recibió de Vance, que Irán reconoció tener la semana pasada, y dijo que no había respondido.
Mientras tanto, Vance declaró el lunes a los periodistas que la principal preocupación del gobierno republicano es que Teherán acepte tomar medidas sustanciales respecto a su programa nuclear.
“Sí creemos que hay un camino allí, pero realmente requiere un compromiso firme y un compromiso verificable de que no reconstruyan ese programa nuclear”, añadió Vance.
Los aliados árabes están atrapados en medio
En octubre se efectuaron la mayor cantidad de ataques contra barcos comerciales en el estrecho de Ormuz desde marzo, en un contexto en el que Irán ha tratado de intensificar la presión económica sobre Estados Unidos para que levante su bloqueo.
El ambiente era sombrío en el Diálogo de Manama, una cumbre anual de seguridad en Bahréin organizada por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, un organismo de investigación enfocado en la seguridad global y los riesgos geopolíticos.
El asesor presidencial de Emiratos Árabes Unidos, Anwar Gargash, dijo a los asistentes que las posturas de Estados Unidos e Irán están muy distantes una de otra, y que “si estas posiciones no se acercan, entonces tenemos que preocuparnos por lo peor”.
Las naciones del golfo Pérsico han gastado miles de millones de dólares para reforzar sus capacidades de defensa desde que comenzó la guerra. El ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty, dijo en la reunión en Bahréin que la próxima agudización “será más peligrosa, más destructiva, y no llevará a ninguna parte”.
China enviará un enviado especial a Irán, Omán y Arabia Saudí en unos días o a mediados de noviembre, dijo a los periodistas el lunes la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning.

