Estuvo preso y condenado a muerte por 41 años, pero un análisis de ADN cambió todo
La familia de la víctima se opuso a la libertad bajo fianza, pero el juez la concedió al considerar que Carter no representa un peligro para esta.

PUBLICIDAD
Douglas Stewart Carter, un hombre que pasó 41 años en una prisión de Utah (EE. UU.), salió en libertad después de que un análisis de ADN determinara que las muestras halladas en la escena del crimen no coincidían con las suyas.
El hombre originario de Chicago fue declarado culpable y condenado a muerte por el asesinato de Eva Olsen, tía de un exjefe de policía de Provo, ocurrido en febrero de 1985.
Carter, de 71 años, salió de la cárcel del condado de Utah este lunes con sus pertenencias, de acuerdo con el medio Utah News Dispatch, después de que se le concediera la libertad bajo fianza.
Deberá llevar una tobillera electrónica y tiene prohibido contactar a los familiares de la víctima. Aún enfrenta un cargo de asesinato con agravantes y tiene una audiencia prevista para el 10 de noviembre.
Según Utah News Dispatch, el nuevo juicio está programado para el próximo año, aunque la semana pasada, la fiscalía retiró su intención de solicitar la pena de muerte.
Olesen fue hallada apuñalada y baleada en su casa en Provo.
Carter, quien siempre defendió su inocencia, huyó de Utah al creerse sospechoso en otro caso y fue localizado en Nashville, Tennessee, donde firmó una confesión que después dijo haber dado bajo presión policial.
Su defensa sostiene que ningún indicio físico lo situaba en la casa. Un jurado lo condenó a muerte a partir de esa confesión y del testimonio de dos testigos, quienes años más tarde aseguraron que habían mentido por orden de la policía.
En 2025, la Corte Suprema de Utah ordenó un nuevo juicio al citar “mala conducta intencional” de investigadores y fiscales. Las pruebas recién analizadas incluyen sangre en una manija de puerta y ADN en el mango de un cuchillo, que excluyen a Carter.
No obstante, el fiscal del condado, Jeff Gray, indicó que esto no necesariamente lo exonera, ya que el arma nunca fue encontrada y hubo una confesión. El abogado de Carter, Neal Hamilton, replicó que fue una confesión firmada bajo coacción.
La familia de la víctima se opuso a la libertad bajo fianza, pero el juez Derek Pullan la concedió al considerar que Carter no representa un peligro para esta. La fiscalía no se opuso a su salida con tobillera y otras condiciones, mientras reevalúa las pruebas.

